Miércoles, 08 Junio 2016 05:40

El voto para la Constituyente: el más caro de la historia

0
0
0
s2sdefault

El voto para la Constituyente: el más caro de la historia

La Capital, 8 de junio de 2016

Para convocar a la ciudadanía a la elección de 60 de los 100 personajes que conformarán la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, los organizadores no escatimaron recursos.

Sin embargo, la elección del domingo terminó siendo una onerosa fiesta –con un costo por voto más alto que el de la mayoría de las jornadas electorales anteriores–, a la que muy pocos quisieron ir.

La suma de prerrogativas públicas entregadas a partidos y a independientes, del dinero para impresión de papelería, urnas y material de casillas (104.1 millones de pesos en total), dividida entre la cantidad de ciudadanos que salieron a votar, arrojó un costo de alrededor de 46 pesos por cada voto.

Esto significó un incremento de 21 por ciento en el costo del voto en comparación con las elecciones intermedias de 2015, en las que se gastaron 121.9 millones de pesos y cada sufragio costó solo 38 pesos.

En la de 2012, que fue la elección presidencial con el más alto porcentaje de participación, cada sufragio costó 41 pesos.

Las largas filas alrededor de las casillas de otras elecciones esta vez solo se formaron alrededor de restaurantes y bares. Siete de cada 10 capitalinos prefirieron pasar su domingo haciendo cualquier otra cosa antes que participar en la elección.

La participación fue incluso menor al de elecciones intermedias anteriores, que suelen despertar poco entusiasmo entre electores. Convocó sólo al 28.3 por ciento de la lista nominal, según los resultados preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE).

Con el nivel de abstencionismo más alto de su historia democrática, la segunda elección más importante de la capital, solo detrás de aquella en que por primera vez se eligió a su gobernante en 1997, pasó desapercibida para la mayoría.

Además de la baja participación, el aumento en los costos de la papelería electoral, errores en su impresión, papeletas más grandes y con mejores elementos de seguridad, el incremento de casillas y el financiamiento público que el INE otorgó a los partidos políticos también contribuyeron a que el voto del domingo fuera tan elevado.

A pesar de haber tenido el mismo tiempo para hacer campañas que en la elección anterior, de los miles de spots institucionales y de partidos, y de que el INE e instituciones como la UNAM promovieron ejercicios para dar a conocer la importancia de esta elección, los capitalinos decidieron no votar.

¡Vaya!, que esta vez ni a las tiendas de conveniencia, que solían regalar café a quien mostrara su dedo entintado, les interesó incentivar a los ciudadanos para salir a votar.

Esta es una colaboración de La Capital. Los puede seguir en Twitter o Facebook

Visto 222 veces