Martes, 02 Agosto 2016 08:27

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRD con Mancera, ¿hasta la humillación?

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 3 de agosto de 2016

 

 

 

 

 

 

Sin segunda vuelta, una candidatura presidencial creíble y relativamente competitiva del PRD en el 2018 sería importante para reducir la posibilidad de que el odio y la vulgaridad populista (potencialmente catastrófica) se hagan del Poder Ejecutivo. Miguel Mancera podría asumir esa candidatura. De paso contribuiría a darle nueva vida a ese partido no solo exangüe y desprestigiado (hay que ver cómo ha gobernado a la CDMX), sino también, ahora desairado hasta la humillación por el propio Mancera, quien se resiste al compromiso de afiliarse.

¿Se pensará a sí mismo como “independiente” a pesar de que su trayectoria política habría sido impensable sin el partido que hoy desprecia? ¿De verdad cree que el electorado lo considera “independiente”? ¿Supone que la etiqueta de “independiente” es decisiva para una candidatura presidencial legítima y exitosa?

Si su negativa a comprometerse institucionalmente con el PRD se relaciona con las preguntas anteriores, está equivocado. ¿O hay otras razones que lo hacen considerar como vergonzante afiliarse al partido que generosamente lo ha acogido y respaldado? El PRD, para renacer, requiere desde luego de unidad, de un programa sólido y moderno y de liderazgos comprometidos. Y México necesita de partidos estables y con una institucionalidad robusta, no la proliferación de candidatos “independientes”. Mancera puede contribuir a ello a través de su afiliación y compromiso formal con el PRD.

Acusar e incluso ostentar al 2018 este nuevo desaire por falta de opciones anticiparía una derrota autoinfligida y estrepitosa (esta vez terminal) para el partido. Si aún tiene algo de dignidad política y pulsión de supervivencia el PRD debe exigir  la afiliación de Mancera. O buscarse otro candidato verdaderamente comprometido.

 

 

 

Martes, 19 Julio 2016 12:22

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gobierno Federal vs. CDMX, ¿conflicto o vacío que se llena?

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 20 de julio de 2016

 

 

 

 

 

 

Miguel Ángel Mancera (MAM) ha acusado una agresión hacia su administración por parte del Gobierno Federal en el terreno ambiental, y ha exigido la no politización de temas que son políticamente críticos – algo imposible. La verdad es que más que agresión, se trata del llenado de un vacío muy difícil de mantener o ignorar. El mismo MAM ha solicitado candorosamente al Gobierno Federal 7 mil millones de pesos para nuevos autobuses, sin tener un Plan de Transporte y sin emprender la profunda reforma institucional que los capitalinos demandan a gritos para este sector. (¿Entregaría MAM los nuevos autobuses a las mafias de microbuseros, exacerbando el caos e impunidad en que operan?).

Recordemos. La crisis de contaminación atmosférica que sufrió el DF y su Zona Metropolitana a finales de los años ochenta y primera mitad de los noventa del siglo XX fue resuelta con el liderazgo del entonces Jefe del DDF. A partir de ahí, el tema se olvidó para todo fin práctico. Se duplicó el parque vehicular, aumentó en 50% el consumo de gasolina, se abandonó en buena medida el transporte público, se desmantelaron capacidades técnicas, se promovieron las autopistas urbanas, se desbordó el tráfico inducido, y se corrompió hasta la médula el sistema de verificación. Al rebotar el problema, casi 20 años después, ha encontrado a una CDMX en un helado vacío; nos hemos tratado de tapar debajo de una vaporosa cobija llamada “Comisión Ambiental de la Megalópolis” (sí, megalópolis, la metrópolis es poca cosa) donde compartimos responsabilidades con el Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Morelos.

Aunque es verdad que la responsabilidad en calidad del aire sí es compartida en forma importante con el Estado de México, el vacío ambiental no se manifiesta solo en ese tema. La incuria campea en la Zona de Conservación Ecológica, y un área vital como Xochimilco (patrimonio de la humanidad) se ha cedido  a las invasiones y asentamientos irregulares, a las aguas negras, a la depredación y al desgobierno. Chapultepec, con todo y zoológico y animales, ha sido víctima de la incompetencia y la corrupción desde hace años; de hecho, transformado en vil y maloliente mercado, al ser privatizado en beneficio de mafias de ambulantaje.

El vacío proviene igualmente de la irrelevancia conceptual y política en que ha caído lo “ambiental” (y no solo en la CDMX), bien porque diversas tareas o funciones han sido transferidas a las delegaciones, o bien porque técnica y administrativamente corresponden a otras secretarías o dependencias (Transporte, Sistema de Aguas, Servicios Urbanos, etcétera). Entonces, ¿quién es responsable?

Curioso que pretendiendo una Constitución que le ofrezca mayor autonomía, el gobierno de la CDMX muestre a diario incapacidades palmarias para ejercerla. Por cierto, Xochimilco y Chapultepec – sitios emblemáticos de relevancia nacional – en franca degradación exigen también "politizarse" con una intervención federal; no solo los centros de verificación…

 

 

 

Martes, 05 Julio 2016 11:43

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La CNTE y las FARC

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 6 de julio de 2016

 

 

 

 

 

 

Hasta el momento de escribir esta nota, al parecer, el Estado se ausenta frente al desafío de la CNTE, y nos permite experimentar el mundo de Hobbes (el estado de naturaleza, sin Estado). Uno quisiera pensar que se trata de un repliegue táctico, en el contexto de una estrategia inteligente diseñada para hacer viable la Reforma Educativa ante la predecible y furiosa reacción de la CNTE. (Aterra imaginar otra cosa).

La motivación de la CNTE no es la educación ni sus contenidos o programas. Lo sabe todo el mundo y lo conocen con todo detalle los órganos de inteligencia del Estado. Se trata esencialmente de una organización con un añejo proyecto político de subversión y poder, a la que la Reforma Educativa perforó de muerte su línea de flotación. La despojó del control de plazas, presupuestos, normales, escuelas y docentes, su fuente vital de suministros, logística, reclutamiento y leva. Lo que ellos llaman “movilización” permanente es su dinamo generador continuo de acciones vandálicas y delictivas, vaso comunicante con la guerrilla asociada, y mecanismo de extorsión y de extracción de rentas. Ahora ha extendido hasta la CDMX una estrategia guerrillera clásica de “guerra popular”. No se trata solo de un sindicato. Creer y/o decir lo contrario es por lo menos, ingenuo. De ahí su maximalismo: abrogar la Reforma Educativa.

Negociar con la CNTE desde una posición de debilidad, anomia y confusión es suicida. Es un claro juego de estrategia; los costos de la Reforma Educativa son inaceptablemente altos para la CNTE; percibe la debilidad de su adversario, y que la probabilidad de una reacción enérgica y efectiva es pequeña.  Huele la sangre, y reconoce una oportunidad histórica para escalar su “lucha”. Un paralelismo con el caso de Colombia no es gratuito, aunque el nivel de violencia, alcance territorial, implantación social, estructuras regionales, y financiamiento de las FARC sea mayor al de la CNTE, en órdenes de magnitud.  El gobierno de Manuel Santos logró negociar seriamente con las FARC sólo después de décadas y hartazgo de violencia atroz, de la deslegitimación rotunda de la guerrilla ante la opinión pública, de su fracaso militar para hacerse del poder, y de la legitimación total de un uso eficaz y legal de la fuerza por parte del Estado colombiano.

Podrá ganarse tiempo para un desenlace final y apaciguar de momento a la CNTE a través de revertir despidos, pagar sueldos no devengados, conceder sumas cuantiosas, ofrecer cogobierno en el IEEPO y en Oaxaca, liberar a líderes detenidos. También, simplemente pactando la no aplicación de la Constitución y de la legislación educativa, bajo la justificación de una supuesta excepcionalidad sociocultural, lo que equivaldría a aceptar una monstruosa premisa de condena y segregación (sí, racista) a los niños de Oaxaca, Chiapas y Guerrero. Y catastrófico sería negociar una contra-reforma constitucional bajo la pura razón de la violencia. ¿Entonces?

 

 

 

Martes, 21 Junio 2016 10:00

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CNTE, subversión y sumisión

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 22 de junio de 2016

 

 

 

 

 

 

La CNTE es una sólida organización político-subversiva con una dirección colegiada cuasi clandestina. Actúa desde los años 70 del siglo pasado como disidencia gremial originalmente democrática en el magisterio. Se le entregó en tiempos de Heladio Ramírez el control de plazas y presupuestos educativos en Oaxaca, y por tanto, el control de los maestros. Todos conocemos su modus operandi. Conculcó las normales rurales que fungen como centros de reclutamiento y doctrina, que han tenido en las plazas automáticas  anzuelo y zanahoria para estudiantes y padres de familia incautos y de bajos ingresos. Su proyecto es la subversión a través de todas las formas de “lucha” posibles, siendo la CNTE núcleo de una red o frente que abarca desde actividades sindicales hasta político-electorales (ahora, incluyendo a Morena) y de franca guerrilla setentera, hasta la simple delincuencia en modalidades de secuestro, robo, saqueo y extorsión. Su asociación con el EPR y otros grupos ha sido punto menos que abierta y oficial. Gran parte de su financiamiento y fuente de cuadros, bases y  militancia provino del control del IEEPO, que le permitió además legitimarse socialmente e insertarse orgánicamente entre padres de familia y comunidades de Oaxaca, a través de prebendas, engaños (“privatización” de la educación pública), ideologización y extorsión.

La Reforma Educativa rompe el espinazo de la CNTE, lo que explica  su feroz resistencia; hace abortar su proyecto “revolucionario” y la priva de una caudalosa fuente de recursos y  poder local. De ahí el escalamiento en la violencia, para la que se han preparado durante décadas. Es la oportunidad para “agudizar contradicciones” e inaugurar la “guerra popular”. La Reforma Educativa es un desafío existencial para ellos, y están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias. Desde luego, su motivación no es la educación, y sus demandas reales son inconfesables: que les restituyan el control de IEPO, que liberen a sus delincuentes, que paguen con cheque a los maestros (pagos que ellos controlaban), plazas automáticas a sus normalistas y manejo de escalafones, y comisionados políticos a granel  con dos o más plazas.

La CNTE plantea al Estado y a la sociedad  en esencia un conflicto de subversión y seguridad nacional, con un apenas disimulado disfraz educativo. Hay muy poco que negociar en principio, debe enfrentarse con todos los instrumentos legales y legítimos disponibles; la alternativa es la sumisión con consecuencias imprevisibles.  Así, debe ser abordado por Gobernación, el CISEN y la Policía Federal . Nada tiene que ver la SEP.

 

 

 

Martes, 07 Junio 2016 08:54

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asamblea Constituyente, sin rey

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 8 de junio de 2016

 

 

 

 

 

 

Tendremos una Asamblea Constituyente atomizada en al menos ocho partidos políticos. Nadie tendrá mayoría simple, y menos mayoría calificada para aprobar el articulado. Esto puede verse con cierto alivio, ya que una mayoría hubiera codificado al populismo como proyecto de ciudad (digamos, la venezolanización de la CDMX).

Respirando así con más pausa, pueden reconocerse  tres  escenarios posibles. El primero es la parálisis y aborto mismo del proceso constituyente por ausencia de acuerdos básicos sobre la naturaleza, visión y contenidos del texto. Es algo probable dada la dispersión y perfil variopinto de los partidos representados, y la más improbable aún coalición entre una izquierda  reaccionaria y mesiánica, y otra, más moderna, liberal  y digerible  (además de humillada por su antiguo redentor). Y a diferencia de España, aquí no habrá rey que convoque al entendimiento ni a nuevas elecciones.

El segundo escenario es que la pluralidad extrema no permita más que una plataforma mínima de acuerdo, que por mínima, no signifique un soporte funcional para la vida institucional de la CDMX, sino solo un texto vacío, retórico e inútil. Ya sabemos: pletórico de derechos vaporosos, abstractos, justicieros y aspiracionales, sin poderse cumplir y sin consecuencias jurídicas ni prácticas reales.

El tercer escenario, el más remoto, estaría desplegado por la cordura y por un interés genuino hacia la Ciudad, y apuntalado en dotes sobresalientes de negociación, persuasión y pedagogía colectiva. Requeriría también de una coalición de partidos y/o conciencias suficientemente amplia como para cubrir una mayoría calificada. Daría origen a un texto esbelto que definiría reglas y  principios fundamentales de reforma y diseño institucional en los temas que realmente interesan a la CDMX del siglo XXI: prosperidad, libertades, sustentabilidad, competitividad,  seguridad, y lucha contra la corrupción, entre los más importantes.

 

 

 

Martes, 24 Mayo 2016 08:39

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Candidatos independientes, esperanza inútil

 

 

 

 

 

 

Gabriel Quadri, 25 de mayo de 2016

 

 

 

 

 

 

Yo no sé si los partidos políticos deliberadamente han puesto piedras en el camino a los candidatos independientes, aunque sospecho que en casos numerosos ha sido todo lo contrario. En verdad, puede convenirles la atomización del voto.

Lo que sí sé, es que la vía independiente es más probablemente esperanza inútil, y costoso arrebato. 

Una candidatura independiente exitosa exige cuadros, financiamiento, organización y estructura, disciplina y jerarquía, al igual que documentos básicos e ideario, tal vez coaliciones con otros independientes, y por supuesto, miles de adhesiones formales y un registro legal ante la autoridad electoral.  Eso, perdón, constituye un partido político (¡horror!), aunque a través de un conveniente atajo (fast track).

Pero ya existen partidos; son entidades de interés público y deben estar a disposición de la ciudadanía que simpatice con ellos. Son vehículos para acceder al poder, que nos han costado mucho, y que mal que bien representan al espectro aspiracional o ideológico de la sociedad. Sus pecados son en realidad reflejo de la sociedad entera, que los incuba, vota, prohija, tolera, nutre y construye. Los independientes, también. No llegan de Marte.

Los partidos son instituciones supervisadas, y cada vez compiten con mayor ferocidad por candidatos atractivos en nuestra imperfecta y vociferante pero funcional democracia. Entonces ¿cuál es el sentido y para quiénes son los partidos fast track por la vía independiente? ¿Para quien los pueda pagar? ¿Para quien tenga a su servicio un aparato corporativo de apoyo? ¿Para políticos curtidos, reciclados y desafectos por desaires de sus excompañeros de partido y de sector? ¿Para Enfants Terribles? ¿Para apaciguar egos individualistas, puros y demandantes? ¿Para los propios partidos que pretendan con astucia dividir el voto o diversificar sus canales de acceso al poder? ¿Para sencillas personas motivadas por elevados valores cívicos?