Ana María Salazar

AMLO vs. el Ejército

Jue 23 Marzo 2017 05:44

AMLO vs. el Ejército

Al señalar Andrés Manuel López Obrador, durante su parada de campaña (perdón quise decir visita) en Nueva York, que el Ejército mexicano estaba directamente relacionado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, fue probablemente la gota que derramó el vaso para las Fuerzas Armadas.

Desde la desaparición forzada en 2014 de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en la ciudad de Iguala, el Ejército mexicano ha enfrentado constantes acusaciones por parte de ONG y analistas. Los señalan por supuestamente jugar un papel en los actos de violencia, asesinatos y desapariciones que sucedieron la noche del 26 de septiembre del 2014.

A pesar de los constantes ataques no hay pruebas que apoyen las acusaciones, y pocos o mejor dicho nadie salió a defender las Fuerzas Armadas del país en contra de los señalamientos. Recientemente incrementaron los cuestionamientos en contra de las Fuerzas Armadas durante el debate sobre legislación de seguridad interior-donde de nuevo se puso sobre la mesa la “militarización” del país ante la incapacidad de las policías civiles de detener la violencia en el país.

Y, aun así, los gobernadores y presidentes municipales y la población que se ha beneficiado por la presencia de las Fuerzas Armadas en sus comunidades tampoco han salido a defender públicamente el papel del Ejército y a la Marina.

Fueron los comentarios de Andrés Manuel López Obrador, seguro contendiente a la Presidencia en el 2018, que volcaron al presidente Peña Nieto y su equipo a salir a defender a los uniformados. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong exhortó a López Obrador a que presente pruebas ante el Ministerio Público sobre sus dichos, también señaló que está “preocupado porque alguien que lleva 18 años buscando la presidencia ‘denigre y señale’ a las Fuerzas Armadas”.

Por su parte, el Ejército mexicano, sin hacer en ningún momento mención de Andrés Manuel, a través del director de Derechos Humanos de la institución señaló que “actores de la sociedad han difamado o publicado señalamientos de que integrantes de las fuerzas armadas violentan indistintamente los derechos humanos de la población, especulando sobre la responsabilidad de miembros del Ejército y Fuerza Aérea, sin que se cuente con elementos de convicción que así lo demuestren”. El general José Carlos Beltrán, el portavoz que rechazó a las Fuerzas Armadas estén detrás de las violaciones de derechos humanos. La Sedena exige a estos “actores de la sociedad” a que presenten pruebas ya que insistió en que el Ejército ha sido difamado al asociarlo con actos de represión.

Después de hacer su incendiario comentario, en su cuenta de Twitter, el político tabasqueño publicó: “Respeto a las Fuerzas Armadas; los soldados son pueblo uniformado, cuando triunfemos no se utilizará al Ejército para reprimir al pueblo”.

Comentario que seguramente estará preocupando aún más a la Presidencia y la jerarquía castrense, ya que reconfirma lo que dijo AMLO en Nueva York: cuando él sea presidente, ya no se utilizará el Ejército para reprimir al pueblo.

Y aquí está lo grave del asunto: Estamos en la antesala de lo probablemente serán las elecciones más controvertidas que ha tenido el país, actualmente las fuerzas armadas no tienen un marco jurídico que establezca con claridad cuáles son sus funciones ante la creciente oleada de violencia, y el posible presidente de México acusó al Ejército de reprimir al pueblo.

Es difícil imaginarse un escenario más complejo para México.