Yuriria Sierra

Políticos por primera vez voltean a ver a los migrantes

Jue 16 Febrero 2017 06:08

Políticos por primera vez voltean a ver a los migrantes

A causa del nuevo gobierno en EU, la agenda política nacional en México cambió inevitablemente. Donald Trump y su discurso de odio obligó a los tomadores de decisiones en nuestro país a hacer un ejercicio de sensatez, para voltear a ver a un México que hace desde hace muchos años había estado en las sombras. Los migrantes y su realidad hoy ocupan el primer lugar de pendientes de los personajes públicos, al menos cuando están frente a los micrófonos y al momento de tomarse la fotografía.

Ya fue Andrés Manuel López Obrador a verlos a Los Ángeles, en la primera de varias visitas que les prometió. Ya fue Enrique Ochoa a Nueva York. Ya Ricardo Anaya estuvo en Texas y hace un par de días se reunió con Angela Merkel, la canciller alemana, para hablar sobre las políticas de Trump. Ya Alejandra Barrales anunció también un encuentro con migrantes. Ya se anunciaron medidas de apoyo consular y se destinaron recursos para ello en la SRE. Ya Enrique Peña Nieto fue al aeropuerto a recibir a uno de varios grupos de migrantes que llegan de regreso a México. Ya se hizo un torpe ejercicio de marcha contra el presidente de Estados Unidos, que sólo evidenció que no somos capaces de tomarnos de la mano ante una emergencia como la que se está viviendo. Ya algunas universidades están prometiendo becas y apoyos para recibir a los estudiantes que deberán revalidar sus estudios. Ya los estamos viendo, al fin, a los millones de migrantes que algunas vez pisaron esta tierra en la que nacieron y de la que tuvieron que irse porque todos aquellos de los que hablé anteriormente, y a través de los varios personajes que han estado en su lugar, no fueron capaces de otorgarles esas oportunidades que fueron a buscar a Estados Unidos.

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Hoy parece que hasta se pusieron de acuerdo. Todos puestísimos para ayudarlos. Hasta vemos a gobernadores criticando a Trump, mientras con el alto del volumen de su voz intentan ocultar la realidad de los estados que gobiernan. Podrá decirse (y no sin razón) que esto es mero oportunismo político sobre todo ante los tiempos electorales que se avecinan. Pero lo cierto es que el horror llegó para instalarse en el discurso y en los hechos para los migrantes mexicanos que han hecho su vida en Estados Unidos y aunque no quieran volver, no es razón para que los mexicanos, autoridades y clase política, se desentiendan de lo que puede convertirse en una crisis humanitaria.

Por oportunismo político o por razón de Estado, es importantísimo que nuestra clase política no suelte esta agenda. Sí, llegan tarde, también. Pero ya que el tema nos alcanzó a todos, que sigan ellos (y también nosotros todos) la marcha al paso de las necesidades de los millones de migrantes. Decía yo a lo largo de esta semana que no es momento de mezquindades. Lo repito. Ya tienen encuentros agendados en Estados Unidos. Ya han buscado acercarse al equipo de Donald Trump. Ya se plantean protocolos más eficaces en cuanto a asistencia consular. Y hay programas para recibir a quienes no podrán evadir las redadas y el horror y llegarán de vuelta, pero eso no es lo único que se debe hacer. El índice de pobreza no bajará, tampoco mejorará la calidad educativa. No disminuirá la violencia. No desparecen la corrupción y la impunidad.

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Los gobernantes y los aspirantes a ello, deben velar por los migrantes para evitar una tragedia. Pero también mirar en el espejo el porqué se fueron y porqué no quieren regresar. Y sí: invertir -ahora sí- todo su capital en resolver esas razones. Y no sólo por los que puedan deportar, si no para que los que están aquí no se sientan obligados a marcharse para construirse una vida más satisfactoria. No sólo para proteger a los que, buscando el “sueño americano” hoy se encuentran a mitad de una pesadilla, si no para que, alguna vez, y de verdad, el “sueño mexicano” deje de ser siempre meramente guajiro.