Gobierno Federal
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Foto: Cuartoscuro AMLO, Ebrard y Sánchez Cordero: qué pasa con los celos por migración
Sáb 22 Junio 2019 18:25

Como si se tratara de un final de sexenio priista donde se mandan señales de que hay una pugna por el poder dentro del Gabinete, el presidente Andrés Manuel López Obrador planteó que hay quienes sienten celos de la labor del canciller Marcelo Ebrard. De inmediato las miradas giraron a la Secretaría de Gobernación; la controversia puede resultar por lo menos anecdótica si no fuera que está de por medio el acuerdo alcanzado con Washington y cómo resolver la crisis migratoria en ambas fronteras. 

Al calor de la conferencia mañanera en Palacio Nacional, el presidente salió en defensa del canciller, al ser criticado en redes y columnas por asumir el liderazgo en el plan para frenar la migración ilegal de Centroamérica cuando el tema es de gobernanza interna. López Obrador lanzó que se despertaron “celos y sentimientos”, por lo que aclaró que él fue quien le dio esas facultades.

Luego ocurrió la comparecencia de Marcelo Ebrard ante la Comisión Permanente del Congreso en la sede del Senado. El presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro, Porfirio Muñoz Ledo, hizo un agudo señalamiento con base en su experiencia: cuestionó que el canciller está invadiendo funciones que corresponden únicamente a la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Migración (INAMI). 


La pregunta era evidente: ¿qué tenía que decir al respecto la titular de Gobernación? Olga Sánchez Cordero, bajo total ecuanimidad, calmó las aguas: aseguró que nunca ha tenido celos en ningún ámbito de su vida y menos del secretario de Relaciones Exteriores.

Nunca he sido celosa y le pueden preguntar a mi marido, jamás he sido celosa”, señaló entrevista posterior a su asistencia a la reunión de coordinadores de izquierda del país realizada en el auditorio Octavio Paz del Senado. 

“No para nada. Yo creo que la Secretaría de Gobernación es enorme y todo incide en la gobernabilidad y gobernanza del país. Todos los temas, incluido el migratorio, y por supuesto que yo no me siento desplazada; en este momento se están tomando medidas distintas”, dijo. 

En esta trama deben considerarse otros dos escenarios. Desde Estados Unidos Donald Trump señaló que México lo está haciendo "mejor de lo esperado" para detener el flujo de migrantes; reiteró el plazo de 45 días acordado con México para detener el flujo migratorio ilegal, en su mayoría proveniente de América Central. 

El magnate también indicó que la figura de Tercer País Seguro no está descartada, y manifestó que si las medidas mexicanas fallan entonces Washington iría por un acuerdo en tal sentido. Ahí vuelve a aparecer la figura del canciller.


El otro escenario es interno, con el cambio abrupto del comisionado del INAMI, de Tonatiuh Guillén a Francisco Garduño, lo que para muchos expertos y analistas es una debilidad institucional. Sin embargo, el propio presidente López Obrador asume que él pidió el relevo.

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