Gobierno Federal
12_presupuesto_federal_secretos_notas050819_ct.jpg
Foto: Diego Simón Sánchez/Cuartoscuro.com

Carlos Urzúa explica recortes al Presupuesto y riesgos de austeridad

Lun 05 Agosto 2019 19:48

Con miras a lo que será definir el Presupuesto Federal para 2020, es por demás pertinente conocer los entretelones de cómo se pueden realizar ajustes o “recortes”, así como los alcances que en realidad se pueden hacer al respecto del dinero público. Es ni más ni menos que el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien marca la ruta crítica que él mismo atravesó para conseguir la austeridad republicana como lo pedía la Cuarta Transformación. 

En su artículo de opinión publicado en el periódico El Universal plantea el supuesto de que se tiene la encomienda de recortar 58 mil millones de pesos a partir de un universo de 5.84 billones, tal y como se aprobó en diciembre de 2018 por parte de la Cámara de Diputados. La tarea parecería relativamente fácil pero conforme se revisan los rubros que son “intocables” puede uno percatarse de las dificultades inherentes.


El primer gran dique tiene que ver con “el gasto no programable”, el cual consiste en los recursos  que ha sido comprometido de antemano: hablamos de las estimaciones de deuda del gobierno federal, los adeudos fiscales de años anteriores hasta las participaciones federales para los estados. Tan solo estos rubros ya requieren 1.69 billones de pesos.


De ahí se debe hacer otro apartado de dinero no menos importante: el que cubre el pago de pensiones, el gasto de los otros dos poderes de la Unión, el de los organismos autónomos, el de los subsidios a entidades paraestatales; en este tramo se ubican las aportaciones a estados y municipios en los rubros de educación y salud. Todo esto daba un estimado de alrededor de 3.02 billones de pesos.

Tal y como se hace un presupuesto doméstico, el margen de ahorros se va reduciendo cada vez más. La planificación se complicó porque se tuvo un nuevo enfoque de gastos: los programa prioritarios de gobierno, el gasto para educación superior, para los servicios de salud federales y el del sector de seguridad, todavía más presionado por la creación de la Guardia Nacional. Se toma en cuenta por supuesto el gasto mínimo requerido por las dependencias del Gobierno Federal para su correcta operación.


Recapitulando: de los 5.84 billones nos quedan solo 310 mil millones de pesos, que serían para el pago de servicios personales y la disyuntiva está a la vuelta de la esquina para definir si de ahí se obtienen los 58 mil millones de pesos para el recorte solicitando. Más que técnica, la decisión parece de corte estratégico y político: ¿debe hacerse la reducción de los sueldos y salarios de trabajadores que tienen base en la estructura o de lo que perciben funcionarios públicos “indispensables”? 

Quien fuera encargado de las finanzas públicas deja abierta la resolución del dilema, así como la reflexión para el ejercicio presupuestal que se acerca en unas cuantas semanas. 

AMLO pide a gabinete más medidas de austeridad en presupuesto de 2020