Gobierno Federal
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Foto: Especial García Alcocer, clave en cadena de renuncias en órganos autónomos
Sáb 22 Junio 2019 15:44

A lo largo de este primer semestre del gobierno de la Cuarta Transformación han quedado claras las diferencias con el actuar de los órganos autónomos, sobre todo en el sector energético. En este tramo también han ocurrido una serie de renuncias, casi como en cascada o en desbandada, en la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y en la Comisión Reguladora de Energía (CRE); recordar quiénes se han ido y bajo qué motivos nos puede aclarar el panorama actual y hacia el futuro. El eslabón clave de la cadena parece ser Guillermo García Alcocer.

Por principio hay que recordar algunas de las funciones fundamentales de dichos organismos. En el caso de la CRE existe desde 1992 pero con la Reforma Energética de 2014 ganó mayor autonomía técnica y presupuestal para la toma de sus decisiones, con la idea de mejorar las condiciones de un mercado que comienza a tener apertura tras décadas del monopolio de Pemex y CFE.

Su principal tarea es vigilar los mercados de la refinación, transportación, distribución y comercialización de petrolíferos, gas natural, además de la electricidad. Sus decisiones afectan a los precios y repercuten en la vida diaria de la población a través del costo de la gasolina, diésel y tarifas eléctricas; por ejemplo si los hogares puedan poner paneles solares en su casa, o si las casas pueden tener acceso a usar gas natural en lugar de gas LP.

Justo antes de que este nuevo régimen entrara en vigor, a finales de noviembre de 2018 Juan Carlos Zepeda presentó su renuncia como presidente de la CNH. En su carta de motivos hizo referencia al mandato del organismo para fungir como la autoridad que regula y supervisa el aprovechamiento de los hidrocarburos del país para que su exploración y extracción se lleven a cabo en beneficio del Estado. Desde la entrada del nuevo gobierno se suspendieron  las subastas y las licitaciones de las rondas energéticas.

Luego renunció Gaspar Franco Hernández: hizo efectiva su salida de la CNH ante la Mesa Directiva del Senado a partir del 28 de febrero debido “a motivos personales”. Desde entonces no se han propuesto ternas para ocupar esas vacantes y no se ve en el horizonte cercano retomar los procesos correspondientes.

Con la CRE este semestre se vivieron dos caminos casi paralelos: la renuncia de cuatro de sus comisionados y la nominación de sus sustitutos por el presidente López Obrador. 

Primero el comisionado Marcelino Madrigal salió el 30 de enero por “motivos estrictamente familiares”; Jesús Serrano y Neus Peniche dejó la Comisión para sumarse como asesor en la Secretaría de Energía.

Después la comisionada Montserrat Ramiro Ximénez quien dijo: “me voy de la CRE después de cumplir un ciclo con mucho orgullo y con la tranquilidad de que es y será una pieza clave para el desarrollo del sector del país”. Posteriormente, el 16 de abril, Guillermo Zúñiga hizo lo propio sin detallar sus razones: “me voy con grandes satisfacciones y profundamente agradecido con todos con quienes tuve el gusto de compartir. Le deseo al Pleno de la CRE el mayor de los éxitos en su gestión”.

Quienes han dejado a los organismos autónomos

En paralelo, el presidente López Obrador terminó designando a los nuevos comisionados de la CRE después de que el Senado rechazará dos veces sus ternas propuestas. Es así que llegaron Luis Linares Zapata, Norma Leticia Campos Aragón, José Alberto Celestinos Isaac, y Guadalupe Escalante Benítez. La oposición y expertos del sector energético expresaron serias dudas sobre el conocimiento que ellos pudieran tener en esa posición.

Ahora ocurre la salida de Guillermo García Alcocer, a partir del 15 de junio, con argumentos claros y contundentes: “la máxima instancia de toma de decisiones de la Comisión, el Órgano de Gobierno, tiene hoy una nueva composición con una visión mayoritaria diferente a la mía”.

No pueden olvidarse aquellos días donde García Alcocer se vio envuelto en una serie de investigaciones por conflictos de interés en la designación de contratos. La Secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, y Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, revelaron datos que lo vinculaban con posible lavado de dinero y presunto conflicto de interés con al menos cuatro empresas en donde participaba al menos un familiar.

Queda ahora por estar al pendiente de las definiciones que marque ese organismo autónomo en un rubro tan particular y delicado como es dar certeza a las empresas privadas que buscan hacer inversiones en toda la cadena, como puede ser la construcción de terminales de almacenamiento de gasolinas, la construcción de ductos de gas natural o la instalación de una gasolinera.

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