Elecciones 2018
prd_apoyo_amlo_notas080817.jpg
PRD /CUARTOSCURO.COM

AMLO divide, aún más, al PRD de la mano de Gómez y Godoy

Mar 08 Agosto 2017 20:25

Tarde que temprano tendría que hacerse evidente la adhesión de connotados perredistas a la causa de Andrés Manuel López Obrador. A poco menos de un año de la elección, para muchos ya es fundamental colocarse donde mejor les convenga en lo ideológico, en lo político así como en otros rubros de interés.

Recuérdese que López Obrador a la hora que abandonó el PRD solo arremetió contra las dirigencias; no les perdonó haber trabajado “en las sombras” con el equipo de Enrique Peña Nieto los acuerdos que derivaron en el Pacto por México.

Por ello no deja de ser significativo que al término del sexenio, con la cercanía del proceso electoral, resurja el “lopezobradorismo” en las fuerzas de izquierda que lo acompañaron en las dos aventuras por la presidencia anteriores.

Tampoco tiene que extrañarse que cuando Pablo Gómez y Leonel Godoy, junto con el secretario de Asuntos Municipales del CEN del PRD, Carlos Sotelo y el senador Raúl Morón, dan su pronunciamiento expresen ser del ala más dura y traigan a colación los “resentimientos del pasado” al rechazar de manera tajante la alianza del sol azteca con el Partido Acción Nacional (PAN) en los comicios del 2018.

Para Alejandra Barrales la buena noticia es que los radicales comenzarán a salir y a mostrarse tal cual. La mala es que al menos por número (e influencia) podrán debilitar al Sol Azteca “y lo que quede” bien puede ser solo una fuerza que alcance para el 6 por ciento que en promedio marcan las preferencias electorales publicadas en las últimas semanas.

En uno de los peores escenarios, esto podría hacer inviable y poco atractivo conformar el Frente Amplio Opositor entre PAN y lo que quedara del PRD; expertos políticos y columnistas han mencionado que esa es la intención de quienes desde dentro del Sol Azteca maniobran para demeritar esa opción para competir en 2018.


De ello se muestra consciente la dirigente perredista Alejandra Barrales; muestra cierta serenidad al advertir que no se les debe expulsar ni aplicar ninguna sanción porque eso es lo que quieren, “quieren ser mártires”. Pero tampoco se conoce o se observa algún trabajo de negociación o consulta para evitar este éxodo. Es así que el panorama luce aún más complicado.