Elecciones 2018
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Cadena, Salgado y Venezuela, armas vs. Morena en 2018
Vie 11 Agosto 2017 20:32

Como “el puntero” en buena parte de las encuestas de preferencias electorales rumbo a 2018, a Morena se le buscan todos los errores, defectos y expedientes posibles para afectarlo en la contienda frente a los ciudadanos. Como un instituto basado en el proyecto político de un personaje, es precisamente la fuente de donde se pueden obtener las armas en su contra.

Pero igual en toda organización política, hay otros aspectos que no se pueden perder de vista y que de igual manera son recursos a observar y a utilizar por sus adversarios. Pese a tener apenas tres años de haber sido fundado, Morena ya dio visos claros de sus estrategias y formas de hacer política.


Sus integrantes

La base inicial y fundamental de Morena son experredistas y el grupo compacto que ha seguido a López Obrador prácticamente desde su etapa como jefe de Gobierno de la capital. Pero en el camino se han sumado exintegrantes de otras fuerzas políticas, que observan al órgano como el nuevo espacio para desenvolverse; pero varios de ellos son operadores políticos de historial “entre gris y negro”. 

Por ello se achaca que el tabasqueño tiene como respaldo a personajes que solo buscan cierto provecho y cubrir sus intereses. Derivado de ello, nombres recientes que están bajo la sombra de la duda como la legisladora veracruzana, Eva Cadena, o el delegado en Tláhuac, Rigoberto Salgado; a ellos se les pondrá como estandarte de los “morenistas” que quieren llegar al poder.


El programa y el populismo

Con su absoluto rechazo al llamado “neoliberalismo” y su discurso de “tirar” todas las reformas emprendidas en la actual administración, sus adversarios bien pueden usar estas posturas de Morena para mantener la etiqueta de que su candidato y su plataforma política es de tinte “populista”. Por lo mismo ligarlo a personajes en otras naciones como el presidente estadounidense Donald Trump o el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.


El candidato: su figura, su edad y su personaje

Por supuesto que la principal arma contra Andrés Manuel López Obrador es él mismo. Su trayectoria, sus palabras, su historial político es tan conocido, que volverá a ser usado una y otra vez en su contra. Pero ahora se agrega otro factor: la edad y su figura. Se planteará que un hombre de 64 años (para el momento de la contienda) busca gobernar un país que aún es joven; se recordará incluso que ya tuvo un quebranto en su estado de salud. Y por como apunta la tendencia en otras fuerzas políticas, se colocarán aspirantes más jóvenes y con un semblante de vitalidad.


Una vez más, este no pretende ser un listado para que los rivales de Morena tomen nota puntual de las debilidades; hay que entenderse como asuntos pendientes a resolver y asignaturas que serán puestas sobre la mesa en la más reñida de las contiendas presidenciales de los últimos 30 años.