CDMX
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Arriola, como Meade, va por PRI CDMX como no militante
Mar 05 Diciembre 2017 18:27

Mikel Arriola, aspirante del PRI a la jefatura de gobierno de Ciudad de México para 2018. Pocos hubieran apostado en realidad por esta posibilidad; tras conocer sus intenciones, los analistas en estas horas se percatan de paralelismos muy claros con José Antonio Meade. Y es la apuesta ideal para un perfil como el que propone Morena, el partido con el mayor número de intención de voto hasta ahora.


Desde su trayectoria profesional, Mikel Arriola, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social desde febrero de 2016, nos plantea que el tricolor quiere condiciones similares para sus aspirantes a la Presidencia y a la capital del país:

- También fue un funcionario transexenal. Se trató de los pocos que en la Secretaría de Salud, fueron ratificados en su cargo en 2012 como titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

- Durante su gestión, la Cofepris obtuvo la certificación por parte de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud; con ello México tiene una agencia sanitaria con los más altos estándares en sus procesos de supervisión a nivel global.

- Es licenciado en Derecho por la Universidad Anáhuac; maestría en políticas públicas por la London School of Economics and Political Science de Londres, Inglaterra, y maestro en Derecho por la Universidad de Chicago.

- Sus colaboradores más cercanos lo ven como un hombre tenaz, persistente y que se traza metas que siempre alcanza.


Es así que eventualmente el candidato Arriola ofrecería a los capitalinos una trayectoria limpia, sin escándalos  de corrupción y con resultados concretos en sus gestiones públicas; no se descarta que sus críticos señalen las condiciones actuales de infraestructura y servicio en el IMSS, un organismo público cuyas dimensiones son un reto para cualquiera.

Un aspirante capitalino también “de corte ciudadano” que será encaminado con el membrete partidista. Si se observa bien, nada alejado de lo que Morena piensa plantear a final de cuentas con la ahora delegada de Tlalpan con licencia Claudia Sheinbaum: una ciudadana que se ha dedicado a otras actividades (como la ciencia o la academia según ha pregonado) que ofrece una visión renovada de la administración pública, fuera de “vicios o defectos” de los políticos tradicionales.


Arriola, como Sheinbaum, no son personajes que se destaquen en la brega política; no son tan mediáticos y han mantenido un perfil bajo y discreto, apelando a la efectividad de la posición donde se les coloque. Tal vez ella asuma más su rol de colaboradora leal a Andrés Manuel López Obrador, aunque como advierten sus críticos “termina eclipsada” por ese liderazgo.

Por lo pronto Arriola ya adelantó que este miércoles renuncia al IMSS y se registrará como precandidato del PRI. Con ello los demás partidos y aspirantes deberán repensar estrategias. Llega alguien a la contienda por la capital del país con un perfil muy diferente, prácticamente sin “esqueletos en el clóset”, que replantea lo que será la contienda CDMX en 2018.

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