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Cuartoscuro

Desconfianza entre los partidos detiene la ayuda para afectados

Jue 28 Septiembre 2017 17:15

Los partidos políticos están de acuerdo en quedarse sin financiamiento público en 2018 para que ese dinero se use en la reconstrucción de los estados afectados por los sismos recientes, pero la propuesta todavía debe ser analizada por la Cámara de Diputados. En lo que no hay acuerdo, es en quién se encargaría de vigilar que los recursos lleguen a los damnificados, ese podría ser el principal obstáculo para la aprobación de la iniciativa.

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El PRI quiere que lo haga la Secretaría de Hacienda; mientras que Morena exige que esté a cargo de intelectuales y los integrantes del Frente Ciudadano por México, pide que sea una contraloría ciudadana. La oposición no confía en el Gobierno Federal, por lo que el sector empresarial jugará un papel importante.


Todavía no se discuten, ni se aprueban las iniciativas para dejar sin dinero público a los partidos en 2018, la idea es que los 6,788 millones de pesos que perfilan recibir se vayan a las zonas afectadas por los temblores.   

El Instituto Nacional Electoral (INE) señaló que ese dinero se devolvería a la Secretaría de Hacienda; así que sería responsabilidad de su titular, José Antonio Meade, determinar cómo se distribuirían para ayudar a los mexicanos afectados por los sismos en Oaxaca, Chiapas, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Estado de México, Tabasco y Guerrero. Los priistas comulgan con la ruta que seguirían esos recursos.


Los que se oponen a eso son: Morena, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC), ellos no confían en el Gobierno Federal, les preocupa que ese dinero no llegue a los damnificados, pero sobre todo temen que se use para impulsar la campaña del PRI el próximo año.

El dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, propuso que un comité de periodistas e intelectuales se encarguen de monitorear que los fondos recaudados se canalicen a la reconstrucción de las colonias y municipios dañados. Los detractores de López Obrador criticaron la imparcialidad de los intelectuales que él propone para integrar dicho comité, pues Laura Esquivel, Elena Poniatowska y el padre Alejandro Solalinde son cercanos a Morena.


Por su parte, los integrantes del Frente Ciudadano por México, PAN, PRD, y MC pretenden que los recursos se concentren en un Fondo de Reconstrucción Nacional, propuesto previamente por diversas organizaciones civiles y cuyo manejo, evidentemente, quede en manos de una instancia ciudadana.


La IP entra en acción

Por lo pronto, el presidente Enrique Peña Nieto pidió establecer una “mesa de coordinación” que concentre y vigile el destino de los recursos, entre otros, los fondos ya recabados por el fideicomiso empresarial Fuerza México, creado tras el sismo del 19 de septiembre.  

Cabe recordar que, el apoyo de la Iniciativa Privada a los damnificados ha sido mayor al que han brindado los partidos políticos. Los empresarios hicieron las siguientes aportaciones:  

- Más de 20 mil materiales de salud. 
- 300 toneladas de víveres.

- 1,700 equipos de comunicación. 
- Más de 10 aviones y helicópteros para movilizar víveres o personas. 

Mientras que los partidos apenas renunciaron a 400 millones de su presupuesto de este 2017, así lo hicieron el PRI, PVEM y PES; el resto de las fuerzas políticas se manifestaron a favor pero no lo han llevado a cabo. La reconstrucción costará aproximadamente 38 mil millones de pesos, según una estimación del Gobierno Federal, y con los 400 millones a los que ya renunciaron los partidos no alcanzaría ni siquiera para atender la emergencia en Puebla, donde las autoridades locales prevén gastar más de 500 millones de pesos.


La población afectada en ocho entidades del país requiere ayuda urgente; sin embargo, los partidos han perdido dos semanas peleando por la paternidad de la propuesta para eliminar el financiamiento público. Los institutos políticos hicieron de esta emergencia nacional un tema electoral, mientras los damnificados siguen en albergues o acampando afuera de sus viviendas colapsadas. 

Partidos pueden ayudar a reconstrucción pero se quedan en ideas