Elecciones 2018
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Cuartoscuro

Desvíos de Borge y los Duarte revientan crisis al PRI hacia 2018

Mar 20 Junio 2017 19:22

Poco a poco se arma la “tormenta perfecta” para el PRI. Las denuncias, a partir de revelaciones periodísticas, por el presunto desvío de recursos millonarios a sus campañas electorales se convierten en el arma perfecta para la oposición y en el expediente más oscuro rumbo a 2018. El asunto se enrarece ante el silencio oficial.

Como si el escenario no fuera suficiente, sus protagonistas son las tres caras de la corrupción en estos años: Javier y César Duarte, así como Roberto Borge. Se confirmaría que no solo se beneficiaron de manera personal, sino que su partido político recibió amplias cantidades para respaldar a quienes buscaban sucederlos

Las cifras.

- César Duarte, exgobernador de Chihuahua, ya tiene una denuncia en la Fepade por el presunto desvío de más de 79 millones de pesos retenidos a servidores públicos para transferirlos al PRI.

- La Fepade solicitó a un juez federal, una orden de aprehensión en contra de César Duarte por el desvío de 10 mil millones de pesos del presupuesto público. 

- Reportes periodísticos revelaron que se investiga un presunto desvío de 200 millones de pesos del erario público, durante la administración de Roberto Borge, para beneficiar  la campaña de Mauricio Góngora, el año pasado.

- Otra información indica que que Javier Duarte, como gobernador de Veracruz, dio mil 300 millones de pesos al PRI, según una carta del extitular de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez.

Cifras que generan escándalo e indignación. Son la ecuación ideal para atacar a algún partido: político corrupto + cifras millonarias + desvíos al partido o candidatos = acusaciones y señalamientos, además del repudio social.

Secreto a voces en el ideario popular durante mucho tiempo fue que el PRI se beneficiaba con la corrupción, “la sangre” que alimentaba el sistema. Ahora el tiempo es distinto por la transparencia y el periodismo de datos.

El peor de los caminos es guardar silencio y apostar porque el tema se diluya; un asunto que se ve difícil por lo mediático de los tres casos. Se tendría que hacer un deslinde total y absoluto, además de señalar a más de los implicados, lo que hasta ahora no ha sucedido.