Elecciones 2018
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FOTO: TERCERO DÍAZ / CUARTOSCURO.COM

Factor Aurelio Nuño en el conflicto del PRI hacia 2018

Lun 10 Julio 2017 18:41

A 33 días de la XXII Asamblea Nacional del PRI se revelan cada vez más las batallas ocultas entre los distintos grupos y quienes buscan ser postulados con la candidatura presidencial. En medio de lo que observan expertos, analistas y columnistas políticas aparece un nombre que parecía “apagado”: Aurelio Nuño, como uno de los principales aspirantes en las sombras. 

Al paralelo, las voces crecientes de opositores a la dirigencia de Enrique Ochoa, las cuales consideran que hay un intento claro y evidente para secuestrar el proceso de elección del candidato presidencial del 2018.


Algunas piezas surgidas la semana pasada parecen cobrar mayor sentido. Por un lado la entrevista de Manlio Fabio Beltrones donde plantea que podría buscar la postulación presidencial; quiso dejar en claro que hay un bloque tricolor que él encabeza y que no está dispuesto a negociar con “no militantes” la candidatura presidencial.


En el mismo sentido, Beatriz Pagés, consejera política del PRI, acusó a la dirigencia nacional de poner en riesgo la Presidencia de la República, si se consuma la intención de imponer a un aspirante.

Muchas de las voces coinciden en “la madre de todas las batallas”: la posibilidad de enmendar el estatuto que exige que el candidato presidencial tricolor tenga por obligación una militancia de 10 años. Eso es “la piedra de toque” para que personajes allegados al gobierno, como José Antonio Meade y el mismo Aurelio Nuño, puedan optar sin problemas por la candidatura.

También se advierte la estrategia desplegada en las Asambleas estatales, de donde surgirán los delegados para la Asamblea Nacional: rechazar, nulificar y de plano bloquear a quienes sean contrarios a los cercanos a Enrique Ochoa. Un caso evidente fue lo ocurrido en Chiapas cuando Roberto Albores Gleason impidió la entrada al diputado local Willy Ochoa, cercano a Beltrones.

Una operación que beneficia a personajes como Aurelio Nuño, quien también requiere mayor amplitud de requisitos. En la lucha interna frente a José Antonio Meade, quien hasta ahora no cuenta con un historial negro en comparación con los priistas; al parecer es bien visto por los círculos empresariales mexicanos e internacionales. 


Aurelio Nuño tiene un cargo de gran visibilidad como es la Secretaría de Educación Pública pero también sensible, sobre todo ante el avance de la implementación de la Reforma Educativa y los intereses que afectó. Ese sería uno de sus “principales negativos” a superar, además de tener una relativamente corta carrera como funcionario.

Sin embargo, por su operación política, su cercanía con el canciller Luis Videgaray, y en especial, con “derecho de picaporte” en Los Pinos, Aurelio Nuño bien podría estar más que adelantado en la carrera por la designación del PRI a 2018.