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Cuarto Oscuro

Ven simulación en ayuda de partidos por opacidad en fideicomisos

Mar 26 Septiembre 2017 18:57

Que nadie se engañe: hay que ser serios y formales si se trata de formar fideicomisos y consejos ciudadanos para manejar los recursos públicos de los partidos con miras a apoyar a los damnificados del sismo. De lo contrario los institutos políticos que los proponen incurren en las mismas prácticas opacas e irregulares que tanto critican a las instancias oficiales.

Uno de los grandes logros de la reforma constitucional en materia de transparencia y acceso a la información, promulgada el 7 de febrero de 2014, fue el de considerar a los fideicomisos y fondos públicos dentro de las instituciones que tendrán que transparentar su administración ante la sociedad; esto incluye a los partidos.

Es por ello que están obligados a publicar la información establecida como obligaciones de transparencia en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública; por lo mismo dar respuesta a los requerimientos que cualquier persona les realice a través de solicitudes de información pública.


Es una ventana que pocos quieren abrir o explorar; imaginemos si López Obrador permitiría que se auditen sus cuentas o se conozca el manejo de ellas. Basta que diga que son “honestas y honorables” las personas que manejan los recursos para ya tener esa “condición”.

El mismo rasero tendría que colocarse si se llega a la Comisión de Reconstrucción propuesta por el historiador Enrique Krauze y respalda por el dirigente panista Ricardo Anaya, para que el dinero público llegue verdaderamente a la gente que lo necesita. 


Otro punto a considerar es quiénes conforman el Consejo Ciudadano que supuestamente vigila y certifica el correcto reparto de los recursos. Porque allí se puede caer solo en dos vertientes: o son en realidad autónomos, como un elemento de ayuda a una gestión democrática, o en realidad son una fachada democrática con personajes a modo.

Para el primero de los casos la apuesta es a que se construyan no solo con los correligionarios de su partido o de su grupo político; por qué no pensar en invitar a integrantes de otras fuerzas políticas  y otros ciudadanos dispuestos a asumir tareas en el ámbito público con responsabilidad gracias a su expertise en la materia.


Por ser el ejemplo más reciente volvemos a Morena: sí, nadie podría dudar de la calidad moral o las intenciones de Elena Poniatowska, Laura Esquivel o Paco Ignacio Taibo, todos ellos escritores. Pero dentro del grupo nadie es administrador, financiero o conoce de gestión de recursos.

Incluso en el Consejo Nacional de Morena ya se dijo cómo se va repartir el dinero, a razón de  2 mil 400 pesos mensuales a 45 mil personas de 325 municipios para llegar a un total de 103 millones de pesos mensuales. Entre lo que se considera “reparto clientelar” y esto no se ve mayor diferencia.


Absoluta transparencia y un manejo independiente de recursos para damnificados debe surgir de esta ventana de oportunidad que se abre dentro de esta contingencia, para empezar a fortalecer prácticas anticorrupción entre la sociedad. Pero hay más indicios que marcan lo contrario.