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Cuartoscuro

Alianza PRI con Panal y PVEM puede ser la victoria de Meade

Mar 12 Diciembre 2017 18:47

Todos quieren unirse para 2018. Unos por sobrevivencia, pero los más por mera estrategia electoral. Los partidos “grandes” saben que a fin de cuentas requieren una especie de “simbiosis” con los llamados pequeños; y es que con sus reservas, esos órganos políticos van sumando de a poco, de tal manera que podrían ser la diferencia en el resultado final, sobre todo en el caso del PRI cuyo candidato por sí solo se llega a ubicar en un tercer lugar.

En este sentido resultó por demás emblemática la elección para la gubernatura del Estado de México en este 2017:

- Morena logró como partido el 30.81% de votos.

- PRI consiguió por sí solo el 29.81%.

- En el resultado final, la alianza priista con el PVEM, Nueva Alianza y PES derivó en 3.91 puntos adicionales, para dar un total  de 33.72 por ciento.


Rumbo al 2018, no debe desdeñarse casi bajo ninguna circunstancia que PRI, PAN, PRD y ahora Morena tengan uno o más “apéndices”. Si bien buena parte de las encuestas de preferencias electorales que se publican en diarios de circulación nacional no desglosan porcentajes, en otros sondeos queda claro que Movimiento Ciudadano (MC), Nueva Alianza (Panal), Partido Verde (PVEM), del Trabajo (PT) y Encuentro Social aportan puntos suficientes que generan coaliciones que alcanzan al final porcentajes de 25 unidades y hasta más de 30.


En la última semana de noviembre, el sondeo publicado  en El Universal de Buendía y Laredo diagnosticaba que en agosto la suma de las preferencias por “los pequeños” era de 18%; 3 meses después, entre los cinco partidos obtienen 11% de las preferencias, lo que se vuelve una fracción de sufragios por demás apetecible para cualquiera de los grandes.

El caso más destacable es MC. El sondeo más optimista le coloca 4 puntos, en promedio 3 y solo Consulta Mitofsky le da 1.9% pero es el más alto entre ese grupo. Después le sigue el PVEM con un consistente 3% y por mínimo un 0.4%; ruta similar el PT con 2-3% y un piso de 0.5%; los más débiles son Panal y PES con 1-2% y hasta 0.2%.


Ya se ha vuelto lugar común en la política electoral de los últimos años: nadie puede ganar solo. De manera particular el PRI se volvería competitivo si añade de 4 a 5 puntos porcentuales a su voto duro de 22 a 25 por ciento en promedio. De manera condensada, se puede señalar que solo faltaría agregar una estrategia diferenciada y puntual para enfrentar la batalla electoral de 2018 para apostar a un resultado a favor.

Nuño confía que PRI concrete alianzas en días próximos