Presidencial
amlo_jocoso_1200_notas9240118.jpg
AMLO hace cálculo político en 2018, apuesta por discurso burlón
Mié 24 Enero 2018 16:59

En su tercer intento por llegar a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador le dio un giro a su discurso, pasó de mostrarse como un líder radical, al jefe de una república amorosa y ahora se presenta burlón y hasta divertido. El cambio obedece a una nueva estrategia política para quitar los miedos en sectores como el empresarial de que él es un peligro para México.


El AMLO de 2006

El Andrés Manuel López Obrador de 2006, que fue candidato presidencial del PRD, se empeñó en criticar la corrupción en el Gobierno Federal y demostró su capacidad para mover grandes cuadros, pero su campaña quedó inmortalizada por el “¡ya cállate chachalaca!”, frase con dedicatoria para el entonces presidente Vicente Fox, de acuerdo con información de ADN Político

De esa forma reaccionó López Obrador a las críticas de Fox sobre su propuesta de bajar los precios de las gasolinas. El “¡cállate chachalaca!”, permitió que el PAN usará la frase en spots, como parte de lo que el tabasqueño llamó una “campaña negra” en su contra”. Así comenzaron los temores de los empresarios sobre la posibilidad de que Andrés Manuel se convirtiera en presidente del país. 

López Obrador afirma que el PAN, coludido con la exlideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, cometieron fraude electoral en su contra. Sin embargo, más allá del presunto fraude, el más grande enemigo de Andrés Manuel López Obrador es él mismo, y su discurso radical de 2006 lo afectó tanto, que lo persiguió hasta la siguiente elección presidencial. 

AMLOVE, la República Amorosa de 2012

Para las elecciones de 2012, López Obrador sorprendió con su nueva estrategia: “AMLOVE, la República Amorosa”, con lo que pretendía disipar los temores sobre su figura y convencer a los sectores a los que no pudo llegar seis años antes. 

En sus primeros mítines se mostró como un líder redentor, a favor de la reconciliación y capaz de perdonar a todos, mesiánico. Sin embargo, el PRI retomó en su campaña la imagen intolerante que López Obrador construyó durante la toma del Paseo de la Reforma en 2006, en protesta por el triunfo del panista Felipe Calderón y el supuesto fraude. Ese fue motivo suficiente para que en muchos grupos tomara arraigo la idea que Andrés Manuel era un peligro para México


El nuevo López Obrador, burlón

Ahora estamos a la mitad de las precampañas rumbo a las elecciones del 1 de julio, ¿Cómo se ha mostrado López Obrador hasta el momento? Sigue siendo el más grande crítico del sistema, lo mejor que sabe hacer es incomodar al Gobierno Federal y a los gobernadores. También se mantiene como el “redentor” que le abre las puertas de Morena, su partido, a todos los políticos que años atrás eran sus rivales y en 2018, decidieron aliarse con él. 

¿Cuál es el detalle nuevo? Que para este proceso electoral, Andrés Manuel López Obrador y su equipo, decidieron usar un lenguaje más sencillo y burlón. Lo vemos con una imagen más moderada, aún cuando su postura en varios temas sea conservadora. 

Un ejemplo es el asunto del matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto. Se sabe de sus creencias religiosas, pero él ha evitado manifestarse públicamente sobre las bodas gay y la interrupción legal del embarazo. El tabasqueño se limitó a decir que haría una consulta ciudadana para que el pueblo decida. 

Sin embargo, la comunidad LGBTTTI le exige que fije una postura al respecto. Un acierto de AMLO es que a diferencia de sus rivales políticos, la independiente Margarita Zavala, y el priista José Antonio Meade, que se negaron a posar para las cámaras con gente de dicha comunidad, él les dio el micrófono cuando lo increparon y dijo que respeta la diversidad sexual. 


Otro ejemplo, es lo que sucedió recientemente tras las acusaciones del PRI por el supuesto apoyo que el tabasqueño recibe de Rusia. Andrés Manuel compartió un video en donde ironizó sobre la intervención rusa, en tono de burla dijo: “Ya no soy "peje, sino “AndresManuelovich”. 

No es que mágicamente Andrés Manuel se haya convertido, más bien se trata de un cálculo político para evitar que él mismo “se meta el pie”, y disipar las dudas sobre él. Por lo pronto, ya logró atraer a empresarios de Monterrey y Guadalajara. 

Como dijo su coordinadora de precampaña, Tatiana Clouthier, hace unos días a Político.mx,  uno de los principales retos será quitar los miedos de que es un peligro para México, de que sumiría al país en una crisis como la de Venezuela.

AMLO apuesta a zona desconocida: ganar 2018 por el norte