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Candidatos y dirigentes del PRI, mancuerna clave en elecciones

Jue 15 Febrero 2018 17:38

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Hay una constante en cada campaña presidencial del PRI, en el año previo a la elecciones o meses antes hace movimientos en su dirigencia nacional. En los últimos años hubo casos en los que el dirigente priista en turno era cercano al candidato y caminaban juntos en la operación política de la elección. Sin embargo, también existieron otros en los que la relación fue distante, incluso algunos abanderados antes de arrancar campaña pusieron a sus allegados en la presidencia del partido. En 2018 se habla de que habría movimientos en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del tricolor pero los priistas insisten en negarlo.


La distancia entre Salinas y De la Vega Domínguez

Jorge de la Vega Domínguez dirigió al PRI del 8 de octubre de 1986 al 3 de diciembre de 1988. Se dice que era leal al presidente de la República en turno, eso lo mantuvo vigente en la administración pública durante cinco sexenios. En la gestión de Miguel de la Madrid, este lo designó como líder nacional del PRI, su misión era mantener el orden en el partido rumbo a los comicios del 88, pero no lo consiguió. De hecho fue en la dirigencia de De la Vega Domínguez que apareció la disidencia priista. Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo crearon la llamada Corriente Democrática, se fracturó el partido, ellos salieron de sus filas y fundaron lo que hoy conocemos como PRD

A De la Vega Domínguez se le fue de las manos el control del PRI, por eso el entonces candidato a la Presidencia, Carlos Salinas de Gortari, lo dejó fuera de la operación en las elecciones, aunque lo mantuvo como líder del partido. La tarea la hizo Luis Donaldo Colosio, su coordinador de campaña, y a quien posteriormente colocó como dirigente nacional del partido.


Salinas, Colosio y Ortiz Arana

Una vez que asumió la Presidencia de la República y ya con Luis Donaldo Colosio en la dirigencia del PRI, Carlos Salinas emprendió una operación para “reformar al partido” tras la crisis de los disidentes y la polémica por su triunfo electoral. Colosio llevó las riendas del tricolor durante casi 4 años, luego Salinas de Gortari lo incluyó en su gabinete como secretario de Desarrollo Socia. Así que puso en el CEN del PRI a Rafael Rodríguez Barrera, después a Genaro Borrego Estrada y finalmente a Fernando Ortiz Arana, este último se encargó del proceso electoral de 1994.  

Mientras Fernando Ortiz Arana dirigía al PRI y Colosio ocupaba la Secretaría de Desarrollo Social, bajo las órdenes de Carlos Salinas de Gortari, ambos colaboraron en la construcción de la candidatura presidencial del sonorense. Una vez que Colosio fue nombrado candidato, Salinas le puso como coordinador de campaña a Ernesto Zedillo, un hombre de su confianza. En tanto, Ortiz Arana se mantuvo en la dirigencia priista, fue testigo del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, y de que ese hecho opacó el arranque de la campaña presidencial de Luis Donaldo.

A Fernando Ortiz Arana le tocó enfrentar la crisis por el asesinato de Colosio, en marzo de 1994, algunas voces priistas lo veían como posible relevo del sonorense, pero Salinas se decantó por Zedillo.

Carlos Salinas de Gortari en campaña


Cambios de último momento

Cuando Ernesto Zedillo se convirtió en candidato se hicieron cambios de último momento en la dirigencia del PRI. A dos meses de las elecciones presidenciales se fue Fernando Ortiz Arana y en su lugar quedó Ignacio Pichardo Pagaza. ¿Por qué? Porque Ortiz Arana se opuso a la candidatura de Zedillo, quien necesitaban que alguien de su confianza lo apoyara en la operación política.

Debate Cárdenas Zedillo Fernández de Cevallos


El día que el PRI perdió

Ernesto Zedillo ganó la Presidencia y mantuvo al PRI en el poder, sería el último sexenio que ese partido gobernaría ininterrumpidamente. En la recta final de la administración de Zedillo se hizo otro cambio en la dirigencia del PRI, llegó Dulce María Sauri Riancho en diciembre de 1999, solo seis meses antes de las elecciones de julio del año 2000.

Sauri Riancho y Labastida Ochoa coincidieron años antes cuando ambos eran gobernadores, ella de Yucatán y él de Sinaloa. Les tocó anunciar que, por primera vez en 70 años y nueve meses, el PRI perdía la Presidencia ante el PAN.

La campaña fue complicada para el tricolor, en entrevista con Excélsior, Dulce María Sauri reveló que se negó a devolverle el control del partido a Ernesto Zedillo, quien antes del 2 de julio le dijo que eso debería suceder en caso de una derrota. “Recuerdo una frase de la primera y única entrevista que sostuve con él antes de la elección del 2 de julio, cuando me dijo: si el PRI pierde, el control del partido regresa al Presidente”.

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Segunda derrota consecutiva

El PRI quería recuperar la Presidencia en 2006, pero las fracturas al interior del partido hicieron que nuevamente se quedara rezagado en la contienda. Tras la ruptura con Elba Esther Gordillo, en aquel entonces lideresa del magisterio, Roberto Madrazo aseguró su candidatura colocando a sus incondicionales en puestos estratégicos. Madrazo Pintado salió de la dirigencia priista para construir su candidatura presidencial, pero antes puso en el CEN a Mariano Palacios Alcocer.  

Madrazo buscó blindarse ante las aspiraciones presidenciales del tamaulipeco Tomás Yarrington y Arturo Montiel, quien conformaron el grupo Todos Unidos Contra Madrazo (el Tucom). Al final el tabasqueño fue el abanderado y no le alcanzó para regresar al PRI a Los Pinos, pues su rival Elba Esther Gordillo presuntamente le dio su apoyo al panista Felipe Calderón, quien resultó ganador en 2006.

Roberto Madrazo candidato PRI 2006


La mancuerna EPN-Coldwell

En diciembre de 2011, ya se sabía que Enrique Peña Nieto sería el candidato presidencial del PRI para los comicios del año siguiente. Esto ameritó que gente de su confianza llegara al CEN del PRI, así que no causó sorprendió que Pedro Joaquín Coldwell fuera designado como dirigente del partido. Coldwell estuvo exactamente un año en el Comité Ejecutivo Nacional del tricolor, tiempo suficiente para apoyar en la operación política a Peña Nieto, quien al asumir la Presidencia lo nombró secretario de Energía.


¿Y 2018?

A cinco meses de las elecciones de 2018, suena con fuerza la posibilidad de que se hagan cambios en la dirigencia priista. Actualmente el CEN está bajo el mando de Enrique Ochoa Reza, el exdirector de la Comisión Federal de Electricidad, en un inicio se dudo de su militancia, pero él aclaró que es miembro desde 1991. Además, por primera vez en la historia del PRI, un político que no milita en el partido es el virtual candidato presidencial, José Antonio Meade, las encuestas lo ubican en el tercer lugar de las preferencias electorales.

Se dice que hay una rebelión priista contra Ochoa, que algunos diputados federales pidieron su renuncia, que lo critican porque lejos de ser un activo para las elecciones perjudica al partido. Desde la cúpula rechazaron los rumores de supuestos ajustes en la dirigencia y aseguraron que están listos para las campañas.  


Con información de Proceso, La Jornada, El Universal y Excélsior. 

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