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Empresarios topan con las contradicciones de AMLO

Vie 04 Mayo 2018 19:19

Andrés Manuel López Obrador ha tenido una relación complicada con los empresarios  y su cúpula, por lo que el más reciente episodio de aparente desencuentro es un eslabón más de una historia en la que, habrá que reconocer, hay corresponsabilidades. Desde el lado del ahora candidato presidencial de “Juntos Haremos Historia” se advierten mensajes y actitudes contradictorias que demuelen en instantes la imagen de cercanía y confianza que había recién construida.

Dejando de lado las campañas de 2006 y 2012, López Obrador llegaba a la contienda de 2018 bajo la sombra de la incertidumbre al mantener posturas de rechazo al actual modelo económico, a las reformas aprobadas en el sexenio  y a proyectos emblemáticos como el Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (NAICM).

Entonces lanzó dos señales muy claras de cercanía: nombrar como coordinadora de campaña a Tatiana Clouthier y como su enlace con el sector empresarial a Alfonso Romo. Ambos personajes por su origen y trayectoria planteaban ser los “puentes” para que se construyeran acercamientos y diálogos


Es así que se se organizaban encuentros de manera periódica con inversionistas, ya sea con o sin el candidato; fue el caso del 26 de febrero en gira por Monterrey, Nuevo León, donde aseguró que de llegar a la Presidencia los empresarios “no deben preocuparse” porque respetará las inversiones de la iniciativa privada nacional y extranjera; aprovechó para invitarlos a “participar en el desarrollo de México”.

Expertos y columnistas destacaban en esas semanas que era muy claro el objetivo de generar certidumbre y evitar una fuga de capitales hacia el 1 de julio y los días posteriores a las elecciones; se trataba de la estrategia sugerida por Alfonso Romo quien más de una vez había  tenido que salir a matizar los dichos de su candidato en materia de reformas.


Era muy claro que los asesores de medios le sugirieron moderar sus comentarios en torno a asuntos de corte económico y evitar pronunciarse sobre el destino del NAICM y los contratos petroleros, sobre todo por el mensaje que Romo y su equipo han transmitido de forma privada a los empresarios e inversionistas.

Buena parte de eso motivó una carta publicada en “El Financiero” donde además de hacer un llamado amplio a la confianza de los inversionistas, puntualizó que en términos generales, “el modelo económico que proponemos es semejante al que se aplicó en el país en el periodo denominado del Desarrollo Estabilizador”. Más de un economista alzó las cejas ante lo que significaría implantar un esquema correspondiente a hace 5 décadas.


Puede detectarse que desde principios de abril comenzó la fractura en la imagen y la estrategia planteada: su encuentro con los empresarios de la American Chambers es más recordado por el desliz de “pues no llegué!!"en referencia a los problemas que acarrearía no contar con el avión presidencial. De allí a los jaloneos con el Consejo Coordinador Empresarial que terminó cancelando la mesa de trabajo sobre el NAICM al ver “cerrazón” por parte de López Obrador.


Desafortunadamente sigue una lógica de contradicción: en los eventos cerrados hace críticas severas, con micrófono en mano se lanza con mensajes de denostación; luego, en los eventos masivos, al bajar del estrado se observa conciliador, como ocurrió este viernes allá en Yucatán. Su propia inconsistencia puede dañar, a estas alturas, mucho más sus intenciones políticas que los ataques de sus enemigos.

AMLO dispuesto a dialogar con empresario Claudio X. González