¿Cómo podría impactar la reforma eléctrica en los ahorros de las AFORES?

Los trabajadores han apostado parte de sus pensiones futuras a la generación de energía para tener un mejor retiro

¿Cómo podría impactar la reforma eléctrica en los ahorros de las AFORES?
Son pocos los que se han detenido a considerar  el impacto de la reforma en los ahorros de los mexicanos

Este 1 de febrero inicia un nuevo periodo legislativo en el que se ha contemplado como un asunto prioritario, la discusión y aprobación de una reforma al sector eléctrico. Actualmente en el Congreso de la Unión se discute, en parlamento abierto, la propuesta de reforma energética. El debate se ha concentrado primordialmente en el impacto que podría tener sobre el costo de la electricidad, el compromiso con el medio ambiente y el papel del sector privado en la generación de energía. Sin embargo, poco se ha dicho del impacto que la reforma tendría en el ahorro de los trabajadores mexicanos.

En 2021 más de 70 millones de mexicanos tenían parte de sus ahorros en Administradoras de Fondos para el Retiro (AFOREs). Las AFOREs son fondos de inversión con horizontes de largo plazo que permitan una jubilación digna para los trabajadores mexicanos. Al fomentar el hábito del ahorro con instrumentos sencillos y accesibles para los trabajadores, se disminuye el riesgo de una crisis futura en pensiones. Además, estos ahorros se destinan a inversiones que, en muchos casos, generan beneficios adicionales a todos los mexicanos de distintas generaciones.  Así, las AFOREs son vitales para la economía futura de las familias mexicanas y también para la economía del país.

El ejemplo más tangible de estos beneficios es la inversión de las AFOREs en infraestructura y energía: las carreteras, sistemas de agua potable, centrales de generación eléctrica y edificios escolares que son utilizados por millones de personas. El ahorro de los mexicanos que se invierte en salud, telecomunicaciones, energía y educación contribuye al desarrollo del país. Se trata de un círculo positivo de desarrollo entre ahorro, bienestar individual, y bienestar colectivo.

En el informe que remitió recientemente al Congreso, la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro señala que más de 170 mil millones de pesos del ahorro de los trabajadores se ha destinado a la inversión en infraestructura productiva. La inversión de las AFOREs en estos sectores hace mucho sentido: los proyectos son de muy largo plazo y con riesgo relativamente bajo, precisamente el tipo de activos que mejor respaldan el ahorro para pensiones.

La apertura del sector eléctrico trajo a nuestro país la presencia de nuevas empresas, -algunas extranjeras, algunas nacionales- y nuevos inversionistas dispuestos a invertir grandes cantidades de dinero. Una parte no despreciable de esos recursos proviene de las AFOREs

Por lo anterior, la inversión de los ahorros de los trabajadores en el sector energético hace sentido, como han sido las inversiones que desde hace muchos años realizan en proyectos de la CFE y de PEMEX

De acuerdo con distintos estimados, las AFOREs participan en al menos 30 proyectos privados de generación eléctrica en los que hay aproximadamente 6 mil millones de dólares invertidos. Solamente en energía renovable, el ahorro de los futuros pensionados a través de sus AFOREs está en alrededor del 50% de todos los proyectos privados.

La reforma eléctrica, de aprobarse, podría llevar a que los trabajadores mexicanos perdieran parte de estos ahorros o que, como mínimo, vieran reducidos su retorno potencial. Distintos especialistas y algunos compañeros legisladores han afirmado que los inversionistas extranjeros estarían protegidos por tratados internacionales y que cualquier pérdida derivada de la reforma sería debidamente resarcida. Ese fue también parte del mensaje que la Secretaría de Energía de EUA, Jennifer Granholm, recibió durante su visita a nuestro país hace unos días.

Sin embargo, son pocos los que se han detenido a considerar  el impacto de la reforma en los ahorros de los mexicanos. Es importante que no se descuide a los trabajadores, ellos han apostado parte de sus pensiones futuras a la generación de energía para tener un mejor retiro, pero también para lograr un México más desarrollado y comprometido con el cuidado del medio ambiente.