Distribuir medicamentos

El gobierno federal ha pasado de la acusación a la reconfiguración y de ahí a la negación, la justificación, los intentos de solución y la idea de reconstrucción de todo el sistema que originalmente destruyó

Distribuir medicamentos

Apenas ahora se da cuenta. El secretario de salud Jorge Alcocer declaró este 26 de octubre en la Cámara de Diputados: “Estamos planteando, incluso, la posibilidad de hacer un sistema o un organismo nacional de distribución de medicamentos, pero esta es una propuesta que está siendo evaluada por el gobierno en diversas instancias”. 

El gobierno federal ha pasado así de la acusación a la reconfiguración y de ahí a la negación, la justificación, los intentos de solución y la idea de reconstrucción de todo el sistema que originalmente destruyó. 

Cuando Alcocer y Hugo López-Gatell se hicieron cargo del sistema de salud pública, en diciembre de 2018, decidieron que todo estaba mal y podrido por la corrupción. Cancelaron las compras consolidadas que hacía el IMSS, con aparente eficiencia y transparencia, y se las dieron primero a la Oficialía Mayor de Hacienda, después al INSABI y más tarde a la UNOPS, una oficina de la ONU que se dedica a gestionar inversiones en infraestructura y proyectos. 

Decidieron también que no era necesario tener un sistema de distribución de medicamentos… porque costaba dinero y porque, en palabras del presidente, hacerlos llegar a todo el país era tan fácil como distribuir Coca-Colas. Además, ordenaron a la Cofepris que cerrara plantas de producción de empresas a las que acusaron de corrupción sin nunca presentar pruebas. 

La receta estaba hecha para generar una gran escasez de medicamentos, que no tardó en llegar. La pandemia complicó las cosas, pero las semillas se sembraron antes. La primera respuesta de los responsables del sector salud fue decir que no había escasez, que todo era producto de una conspiración de las perversas empresas farmacéuticas. Después anunciaron compras de emergencia, primero en el país y después en el extranjero, que se fueron dando poco a poco y a precios mayores de los que se pagaban antes. Nunca lograron, sin embargo, satisfacer completamente la demanda. 

Dijeron también que crearían una empresa estatal de distribución de medicamentos y nombraron director a un funcionario que tuvo que renunciar… porque se difundieron videos en que entregaba dinero en efectivo a un hermano del presidente. Cada semana anunciaron adquisiciones de millones de piezas de medicamentos, pero la escasez siguió afectando a los pacientes. 

Ahora el propio secretario de salud les dice a los diputados que el gobierno está considerando crear una empresa para distribuir medicamentos, como creó Gas Bienestar para bajar (sin éxito) los precios del gas LP. Se les olvida que ya habían anunciado la creación de esa empresa, la cual llevaría medicinas hasta la punta del último cerro del país como si fueran refrescos o golosinas. Se niegan a reconocer que cada una de las medidas que han tomado no ha hecho más que agravar la escasez. 

No sé si haya habido corrupción en la venta y distribución de medicamentos del sector público antes de este gobierno. No hay una sola acusación formal ni se han dado a conocer pruebas. Lo que sí sé es que cuando supuestamente había corrupción sí había medicamentos, pero hoy que la han presuntamente erradicado ya no hay medicinas. 

Twitter: @SergioSarmiento