Documento en Semarnat adelanta que tramo 5 de Tren Maya es “viable ambientalmente”

Este tramo que va de Tulum a Playa del Carmen, tiene una superficie total de 516.758 hectáreas, de las cuales habrá cambio de uso de suelo en 485.78.

Documento en Semarnat adelanta que tramo 5 de Tren Maya es “viable ambientalmente”
Tramo 5 Tren Maya
Foto: Cuartoscuro

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del tramo 5 Sur del Tren Maya indica que no se generarán impactos ambientales significativos. El proyecto, indica, “es viable ambientalmente y sus potenciales impactos podrán ser mitigados”. El documento realizado por Inecol y Conacyt, fue presentado para su evaluación ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), luego de que la semana pasada un juez ratificó la suspensión provisional de las obras.

Para saber. Este tramo que va de Tulum a Playa del Carmen, tiene una superficie total de 516.758 hectáreas, de las cuales habrá cambio de uso de suelo en 485.78. De estas en 97.24 hay selva mediana subperennifolia (también conocida como bosque tropical) y 388.24 en vegetación secundaria del mismo tipo de selva. La inversión en este tramo es de 31 mil 501 millones 514 mil 606 pesos aportados por el gobierno federal, tendrá una extensión de 67 kilómetros de Playa del Carmen a Tulum.

¿Qué dice el documento? La MIA apunta que los impactos se producirán en la etapa de preparación del sitio y construcción, mientras que en la etapa operativa y de mantenimiento serán mitigables. “Dentro de los impactos observados debido a la realización del proyecto, destacan aquellos relacionados con el agua, en particular los relacionados con los procesos hidrológicos, que resultan de la posible interacción en el Tramo 5 Sur del trazo del proyecto con los sistemas kársticos, los cenotes, los flujos subterráneos y la posible afectación de la conectividad hidrológica natural”.

Indica que se requiere poner atención al balance hídrico local, de tal manera que sea mínima la alteración de los escurrimientos superficiales, la reducción de las áreas de infiltración y de evapotranspiración, así como en el manejo de aguas residuales, aceites y combustibles para evitar que entren en contacto con aguas subterráneas.

La MIA señala que el tramo se realiza en una región con “acentuada tasa de cambio de uso de suelo” que utilizará una fracción mínima de superficies con vegetación natural con buen grado de afectación, y considera que “el tren no favorecerá un incremento en las tendencias de deterioro ambiental históricamente registradas a nivel regional”.
Con información de La Jornada