El futuro de la medicina pasa por los psicodélicos

Alejandra Lagunes resalta el uso terapéutico de los psicodélicos para cambiar el paradigma en la salud.

El futuro de la medicina pasa por los psicodélicos
Los psicodélicos, el futuro de la medicina
Foto: Gobierno de México

Los psicodélicos, que fueron prohibidos en 1971 en casi todos los países del mundo por la Convención de Sustancias Psicotrópicas de la ONU, están actualmente viviendo un renacimiento para uso terapéutico.

¿Qué son los psicodélicos? Son compuestos, tales como el LSD, la psilocibina o los hongos que la contienen, la mescalina o el Peyote que la contiene, el 5- DeO- DMT o el Bufo Alvarius (sapo) que lo contiene, el DMT o la Ayahuasca que lo contiene, por mencionar algunos. Los psicodélicos producen cambios profundos en la percepción, en las emociones y alteran la consciencia y el “self-awareness”. Actúan directamente en los neurotransmisores del cerebro, como la serotonina, la dopamina o las endorfinas, lo que los hace muy prometedores para la psiquiatría moderna. 

Pero los resultados tan prometedores en ensayos clínicos e investigación alrededor del mundo no sólo están cambiando el paradigma en la farmacología, también están redefiniendo los procesos terapéuticos, la contextualización de los padecimientos y de pacientes, así como la necesidad de una nueva infraestructura y de nuevas leyes y políticas públicas. 

Desde principios del 2022, en el Senado de la República, he llevado a cabo conversatorios, foros y parlamentos abiertos para hablar del uso de los psicodélicos o enteógenos como alternativa para tratar padecimientos de salud mental como la depresión, la ansiedad, el estrés postraumático, los trastornos de la alimentación o las adicciones.

Hablar del tema importa porque estamos en medio de una crisis de salud mental que ya nos rebasó: más de 20% de los adultos en México sufren de depresión y/o ansiedad, siendo ya la segunda causa de discapacidad. 

Hablar del tema importa porque hay que acabar con el estigma y el tabú que hay sobre los psicodélicos: ya está probado que lejos de ser sustancias que hacen “gran daño a la salud y tienen poco o nulo valor terapéutico” hacen todo lo contrario, tienen un gran valor terapéutico, con muy baja toxicidad, efectos secundarios y nula capacidad de generar adicción. 

Hablar del tema importa porque México es el primer país en el mundo con biodiversidad de plantas, hongos y animales psicoactivos, con saberes ancestrales de los pueblos originarios que han usado estas sustancias durante miles de años. 

Hablar del tema importa porque estamos viviendo un momento de profundas transformaciones y cambiar el paradigma en la salud es vital.