Las corcholatas’ de Morena por la presidencia de la república se reunieron con el presidente Andrés Manuel López Obrador hace unos días. Ahí, la máxima figura política del morenismo prometió, según algunas voces, que habría piso parejo en la contienda interna para elegir a su sucesor o sucesora, a fin de abonar a la unidad del movimiento. Pero, todo parece indicar que Mario Delgado, dirigente nacional del partido guinda, tiene otras prioridades: el Estado de México y Coahuila. 

El canciller Marcelo Ebrard urgió esta semana a Morena a fijar las reglas y definir las fechas para que las “corcholatas” renuncien a sus cargos, como él ha propuesto. Mientras que Claudia Sheinbaum, llamó a “no comer ansias” y coincidió con la dirigencia de Mario Delgado que afirma que se debe poner atención en las próximas elecciones. Ricardo Monreal, por su parte, salió a respaldar el llamado del canciller; mientras que Adán Augusto López, silencioso sobre el proceso interno, crece en las encuestas, según algunos estudios que se han dado a conocer.

Corcholatas presionan

Fue evidente que esta semana, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum sufrieron un par de desencuentros que incendiaron el proceso interno de Morena rumbo al 2024.  

Desde Veracruz, Marcelo Ebrard dijo que es una falta de respeto a la gente decir que ya existe una “favorita”, porque primero se les debería preguntar a ellos a través de la encuesta: “o hay encuesta o hay favorita, no se pueden las dos cosas”, dijo. 

Además recordó que en diciembre le entregó una carta a Mario Delgado donde planteó la separación del cargo de los funcionarios y que haya debates entre los aspirantes y que la encuesta solo conste de una pregunta, pero hasta el momento, reprochó, no ha recibido respuesta. 

Sus palabras resonaron en la Ciudad de México, desde donde la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, reviró al decir que “sí hay favorita” y no se refiere a ella; quien se encuentra en el primer lugar de las encuestas y ha sido señalada como “la favorita” del presidente López Obrador, sino a que la favorita es “la Cuarta Transformación de la vida pública”. 

El martes, Marcelo Ebrard urgió nuevamente a que se acelere el proceso en el partido guinda: “En mi forma de pensar le correspondería a Morena fijar la fecha, pero si no lo hace, entonces cada uno de nosotros tomará sus decisiones”.

A esta urgencia, Sheinbaum, con un tono relajado llamó, sin mencionar al canciller, a no comer ansias: “Hay que tener paciencia. Todo. Corazón caliente y cabeza fría. Hay que esperar a la encuesta y a lo que establezca el partido”. 

¿Qué dice Mario Delgado? 

Mario Delgado respondió a las presiones de Marcelo Ebrard y en general pidió a las “corcholatas” que dejen a un lado el proceso de 2024 y ayuden a ganar las elecciones de 2023. No obstante, prometió que una vez que termine el proceso, esa misma semana convocará a los aspirantes de Morena.

“Les pido respetuosamente que dejen de pensar un poquito en el proceso de 2024 y se vengan a ayudarnos a Coahuila, y se vengan a ayudarnos al Estado de México”, dijo. 

“A que construyamos la convocatoria, a que definamos fechas exactas y la metodología de las encuestas, y a que en unidad resolvamos el tema de la candidatura presidencial”. 

En entrevista con López-Dóriga, Mario Delgado anunció que se reunirá con los aspirantes a la candidatura pero una vez que pasen las elecciones de 2023. No obstante anticipó que ya sostuvo un encuentro con Adán Augusto y Ricardo Monreal, y solo faltaba una reunión con Sheinbaum y Marcelo Ebrard.

No obstante, Claudia Sheinbaum anunció el pasado jueves que se reuniría esa noche con Mario Delgado a solicitud del propio dirigente: “Sí lo voy a ver en la noche. Nos íbamos a ver ayer pero finalmente ya no pudimos ajustar agendas, y ya les platicará de qué se trató la reunión. Él buscó y como siempre, y eso es lo más importante, más allá de cualquier cosa, de debate con mis compañeros. Para mí lo más importante es la unidad del movimiento”.

Ahora solo falta la reunión con Marcelo Ebrard, quien ha insistido que haya reglas claras y piso parejo en Morena, sin embargo hasta el momento esa presión no ha rendido frutos con Mario Delgado, quien ha decidido dejarlo al final de las reuniones. 

Ricardo Monreal por su parte se mostró más conciliador esta semana tras su reencuentro con el presidente Andrés Manuel López Obrador, incluso dijo que “preferiría ser nada” antes que traicionar al mandatario, con quien parece haber hecho las paces la semana pasada. 

Incluso dijo que él mismo “levantaría la mano” a Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard o Adán Augusto López si ganan la encuesta, pues esperaría que ellos también hicieran los propio si fuese él el ganador de la contienda interna. 

Adán Augusto no ha hablado del proceso interno de Morena, aunque confía en que “les va a sacar ventaja”. Quien suplió a AMLO en las mañaneras durante su “catártico” tercer contagio de COVID-19, va creciendo en las encuestas, según señala el ejercicio de GANA Análisis de Datos y Encuestas, publicada en Eje Central, en donde Adán alcanza el 26.2 % de las preferencias, frente al 25.3 % del canciller.