Gerardo Fernández Noroña fue la tercera "corcholata" de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) en acudir este viernes 16 de junio al Hotel Courtyard de Marriott, sede de la sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena, para llevar a cabo su registro para participar en el proceso interno de Morena rumbo a las elecciones presidenciales de 2024

El diputado federal con licencia arribó a las 17:00 horas al hotel sede, en donde, previamente, realizaron el mismo proceso los senadores con licencia de Morena y el Partido Verde, Ricardo Monreal y Manuel Velasco, respectivamente. Fernández Noroña es uno de las dos aspirantes externos de Morena, pues es el representante del Partido del Trabajo (PT), partido aliado del proyecto de la 4T. 

Político MX te recomienda: Mario Delgado pide a ‘corcholatas’ mantener unidad tras filtrarse video de Durazo y Sheinbaum

El diputado federal con licencia del Partido del Trabajo fue de las "corcholatas" que más ha generado polémica respecto a las exigencias de "piso parejo" en la contienda interna de Morena. En este sentido, Fernández Noroña ha reclamado, en varias ocasiones, que el presidente Andrés Manuel López Obrador y la dirigencia nacional del partido guinda, que es encabezada por Mario Delgado, lo han excluido del proceso por no ser militante del partido. 

Después de hacer públicos sus reclamos, tanto el presidente López Obrador como Mario Delgado, reconocieron las aspiraciones presidenciales de Fernández Noroña, quien fue invitado a participar en el proceso interno junto con Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y Manuel Velasco. 

Sin embargo, tras su llegada a la cónclave morenista en el hotel ubicado en la Ciudad de México, en donde se realizó la sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena, el aspirante petista defendió que él no es una "corcholata" sino, más bien, aseguró que es un "hombre libre".

De la misma forma, Gerardo Fernández Noroña dijo que él tiene la capacidad de ganar la encuesta del proceso interno de Morena, ya que considera que sus adversarios lo subestiman.