METODOLOGÍA


La gráfica muestra la intención del voto por aspirante presidencial para la elección presidencial de 2018 obtenida a partir de agregar encuestas realizadas en momentos temporales similares con metodologías de encuestado equivalentes. Se recopilaron las encuestas que medios nacionales y/o casas encuestadoras reconocidas han reportado al Instituto Nacional Electoral. En específico se tomaron datos de las siguientes fuentes: Reforma, El Financiero, El Economista (en alianza con Consulta Mitofsky), El Universal (en conjunto con Buendía & Laredo), Parametría, GEA-ISA, SPIN-DFOE, Mendoza Blanco, Suasor, Parámetro y Conteo.

Se tomaron las encuestas publicadas a partir de noviembre de 2017, pues es entonces cuando comienzan a medirse las alianzas, así como el careo entre los posibles representantes de las mismas: Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala y Jaime Rodríguez. Para cada una de las encuestas se considera el porcentaje de personas que no contestó la encuesta como un contendiente más con el objetivo de estimar el porcentaje de personas que no han determinado su preferencia electoral.

El modelo de ponderación sigue la metodología propuesta por Jackman[1]. Si dos o más encuestas se realizan aproximadamente en el mismo rango temporal (en el mismo mes para nuestro ejercicio) es posible combinar la información de cada una de las encuestas para obtener un estimado más preciso que las encuestas de forma individual. Para realizar la ponderación se tomaron en cuenta las siguientes variables: 1) el número de personas objetivo de cada encuesta; 2) el porcentaje de rechazo de cada encuesta y 3) la fecha en la cual cada una de las encuestas fue realizada.

Para cada uno de los meses analizados se seleccionan las encuestas realizadas en ese mes y utilizando las variables mencionadas se calcula la precisión de cada una de las encuestas. El modelo obtiene la intención de voto para cada uno de los candidatos considerados en la encuesta a través de un promedio ponderado por la precisión de cada una de las encuestas. Una vez que se han obtenido las intenciones de voto ponderadas se estima la tendencia y sus fluctuaciones a lo largo de los meses analizados.


[1] Pooling the Polls Over an Election Campaign, Simon Jackman. Australian Journal of Political Science, Vol.40, No.4, December, pp 499-517.