INCAN sigue en crisis por deudas, opacidad y señalamientos de corrupción contra su director

La Secretaría de la Función Pública (SFP) habría documentado fraudes millonarios contra el patrimonio del Instituto.

INCAN sigue en crisis por deudas, opacidad y señalamientos de corrupción contra su director

Los problemas de opacidad y discrecionalidad en el Instituto Nacional de Cancerología (InCan) continúan, ante la nula respuesta del director de esta Institución, Abelardo Meneses García.

El funcionario, acusado de un presunto desvío de recursos, continúa sin rendir cuentas meses después de haber sido señalado por prácticas opacas y malos manejos al interior del Instituto, como cambios e inhabilitaciones de directivos; señalamientos de desvíos; modificaciones al sistema para dispensar medicamentos, además de la suspensión de una plataforma con datos de pacientes que ha generado una deuda millonaria. 

Lo anterior, por un lado, ha puesto en peligro el funcionamiento de la institución y por el otro ha impactado de manera negativa en la atención de los pacientes.

Uno de los casos que siguen sin solución es la suspensión, en la actual gestión de Meneses García, de Preven Cáncer, una aplicación electrónica que permitía a los médicos administrar datos de pacientes y de sus familiares con el fin de determinar los eventuales riesgos de desarrollar la enfermedad. Esta aplicación operó desde 2018 pero en la actual administración se suspendieron los seguimientos a través de ella.

También a partir de 2018 comenzó a desarmarse un esquema integral para el manejo de farmacia que en su momento logró optimizar el consumo de medicamentos en favor de la transparencia y de los pacientes del Instituto. 

La Secretaría de la Función Pública (SFP) habría documentado fraudes millonarios contra el patrimonio del Instituto. Asimismo, de acuerdo con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Meneses García habría recibido depósitos, transferencias nacionales e internacionales, comprado terrenos e inmuebles, así como operaciones simuladas, viajes al extranjero, y declaraciones con empresas fantasma por más de 30 millones de pesos.