INPI condena uso y explotación de la imagen de personas indígenas por parte de la marca francesa Sezane

El equipo de la marca de ropa francesa Sézane vistió con prendas de su nueva temporada a un grupo de mujeres zapotecas, a quienes pidieron bailar para fotografiarlas.

INPI condena uso y explotación de la imagen de personas indígenas por parte de la marca francesa Sezane

El equipo de la marca de ropa francesa Sézane vistió con prendas de su nueva temporada a un grupo de mujeres zapotecas, a quienes pidieron bailar para fotografiarlas; sin embargo, en redes sociales se difundieron videos en los que acusa al personal de esta empresa de haberse burlado de ellas. Al respecto, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) condenó enérgicamente el uso indebido de la imagen de mujeres indígenas zapotecas. 

Los hechos ocurrieron el pasado sábado 10 de enero en el mercado de Teotitlán del Valle, Oaxaca, y el INPI señaló que tomará cartas en el asunto dialogando, con base en sus atribuciones, con las autoridades de Teotitlán y las personas agraviadas para emprender un recurso jurídico, de conformidad con la ley, ya que estas acciones “atentan contra la dignidad de los pueblos y comunidades y refuerzan estereotipos racistas sobre la cultura y las tradiciones indígenas”.

¿Por qué es importante? El Instituto recordó que el artículo 2 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas señala que los pueblos y las personas indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas, que tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas. 

Asimismo, el artículo 21 de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, destaca que los pueblos y comunidades “podrán solicitar la intervención de la autoridad competente cuando se considere que, a partir del uso de los elementos del patrimonio cultural, se hayan realizado actos que atenten o afecten la dignidad e integridad cultural de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, sin detrimento de las sanciones por daño moral o discriminación a que haya lugar”.

Finalmente, el INPI hizo un enérgico llamado a las marcas y empresas privadas, a que cesen de explotar a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas como capital cultural, pues no son objetos de indumentaria, sino sujetos de derecho público poseedores de un vasto patrimonio cultural y conocimientos tradicionales.