La campaña sin candidata

Mario Campos destaca la convocatoria a la ‘Marcha por la Democracia’.

La campaña sin candidata
Marcha por la Democracia CDMX
FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM

El domingo pasado ocurrió algo extraordinario en México. Decenas de miles de personas, quizá cientos de miles, salieron a diversas plazas del país, incluyendo la Ciudad de México. Lo inusual fue que esta movilización no fue convocada por un partido político ni para apoyar a una candidata en particular; sin embargo, se trató de un acto con tintes de campaña. No porque sus promotores lo plantearan así, de hecho, fueron especialmente cuidadosos en evitarlo. Mediante mensajes en WhatsApp y otros canales, se enfatizó a los asistentes que no se trataba de un acto proselitista, instando a evitar cualquier mención de aspirantes y a destacar el color rosa, evitando así asociaciones con cualquier fuerza partidista.

A pesar de esto, sostengo que fue un acto con potenciales efectos electorales. Las concentraciones tenían una agenda definida: la defensa de la democracia. Los asistentes, motivados por la premisa de que muchas de las instituciones que protegen sus derechos están en riesgo, salieron a las calles. Y no les falta razón, ya que existen propuestas legislativas que buscan acabar con lo que estos grupos defienden. Explícitamente, las reformas propuestas por el presidente López Obrador y apoyadas por Morena, con Claudia Sheinbaum como su candidata presidencial, buscan transformar el INE tal como lo conocemos hoy; proponen la eliminación de organismos autónomos, la desaparición de los legisladores que representan a minorías por la vía plurinominal, entre otros puntos.

Estos aspectos, junto con otros como la propuesta actual de eliminar la Suprema Corte o aumentar el catálogo de delitos con prisión preventiva oficiosa, no son meras especulaciones sino documentos públicos que buscan materializarse mediante el voto del próximo 2 de junio.

Por tanto, es lógico prever que las movilizaciones del pasado domingo desemboquen en las urnas. Quienes "votaron con sus pies" ese día, probablemente lo harán en las boletas dentro de unas semanas. Lo que comenzó como una defensa de una visión de país podría transformarse en un voto de rechazo, y por ende, de apoyo, hacia una persona y una alianza específica.

En las próximas semanas, con el inicio formal de las campañas, veremos la capacidad de la alianza opositora para articular una estrategia exitosa. Pero por ahora, está claro que miles de mexicanos tienen razones convincentes para salir a votar y solo necesitan que alguien comparta su agenda.

@MarioCampos