¿Los antivacunas son extremistas o es libertad individual?

A su juicio, estos, “asociados con el negacionismo“, muestran rechazo a cualquier imposición “sin razonar, sin pensar, sin relativizar incluso las necesidades de cada momento”.

¿Los antivacunas son extremistas o es libertad individual?

Los filósofos españoles Javier Gomá, Victoria Camps y Francisco Savater han reflexionado sobre la ética de las medidas impuestas por la pandemia y los movimientos contrarios a ellas, como los antivacunas, a quienes han avisado de que la defensa de la “libertad del individuo pase lo que pase” es “un extremismo que nunca es bueno”.

En el marco de la situación actual de la pandemia y ante los grupos contrarios a las restricciones, Camps defendió que las medidas han sido “proporcionadas” al “peligro” y la “incertidumbre” que ha generado la Covid-19.

“En la pandemia ha sido perfectamente justificable dar prioridad a otros bienes y darse cuenta que tenían más valor que la libertad individual”, dijo para Europa Press en referencia al valor de la salud pública, la seguridad y la protección de los sistemas sanitarios.

Y continuó: “se justifica plenamente el restringir las libertades, y no digamos las vacunas, que se ha demostrado que son eficaces“, además calificó a los movimientos contrarios a las restricciones y a los antivacunas como “estrictamente politizados”.

A su juicio, estos, “asociados con el negacionismo“, muestran rechazo a cualquier imposición “sin razonar, sin pensar, sin relativizar incluso las necesidades de cada momento”.

Es una expresión de una concepción extremamente neoliberal de la libertad, la libertad del individuo pase lo que pase y por encima de cuáles sean las consecuencias. Esa posición no es lógica, es absurda. Es un extremismo que nunca es bueno, y a la larga se muestra que tampoco son posturas que se puede universalizar porque no conducen a un bien colectivo”, ha aseverado.

No obstante, ha instado a valorar todas medidas desde la perspectiva de la situación de cada momento y en función sobre qué se debe favorecer “en primer término”.

“No se puede decir siempre que por delante tiene que ir la libertad ni la recuperación económica ni la protección de la salud, todo depende. Y ese depende impide dar respuestas a priori y obliga a discutir los necesarios puntos de vista discrepantes”, ha incidido.

De este modo, ha apelado al “espíritu cívico“, que, desde su punto de vista, es “intentar prescindir de intereses individuales, partidistas, parciales y politizados, en el peor sentido de la palabra, y reflexionar sobre qué es lo mejor para salir de la crisis actual”.

Con información de Periodio Correo