Los mensajes de Palacio

México perdió la oportunidad de ejercer un liderazgo regional, para defender la causa de los derechos humanos en Latinoamérica, oportunidad de oro que también se perdió en k recién reunión de la Celac.

Los mensajes de Palacio

El tradicional desfile militar del 16 de septiembre, un evento patriótico donde se conmemora el inicio del movimiento independentista de México, se convirtió este 2021 en la ocasión para elogiar a las dictaduras de América Latina.

La presencia del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, la participación de integrantes de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela en el desfile militar y hasta la ubicación de Kenneth Salazar, Embajador de Estados Unidos en México, en la última fila de los invitados especiales son los mensajes de Palacio Nacional que se leen con preocupación en México y en el mundo.

Las palabras en el discurso oficial de presidencia, en una fecha simbólica para los mexicanos, fue una señal ominosa para las libertades y un signo funesto para la defensa y protección de los derechos humanos.

A pesar de que se ha pronunciado en múltiples ocasiones contra la intervención en asuntos de otros gobiernos, el ejecutivo pidió al mandatario norteamericano, Joe Biden, levantar el bloqueo económico a Cuba y agregó que “haber resistido 62 años sin sometimiento es una indiscutible hazaña histórica. En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad”.

No fue un mensaje de apoyo al pueblo cubano, lastimado por la miseria desde hace décadas; tampoco fue un anuncio de solidaridad con las voces opositoras al régimen castrista, que fueron violentamente reprimidas, encarceladas y víctimas de desaparición forzada durante las protestas ciudadanas que tuvieron lugar el 11 de julio pasado, en diferentes poblados de la isla caribeña.

El director de la organización Human Rights Watch (HRW) para las Américas, José Miguel Vivanco, alertó a principios de este año sobre la "consolidación" de las "dictaduras" en Cuba, Nicaragua y Venezuela, alentadas por los dos gigantes de América Latina que ejercen una enorme influencia en la región y que están encabezados por líderes “populistas y demagogos”: Brasil y México.

El cubano Miguel Díaz-Canel, el nicaragüense Daniel Ortega y el venezolano Nicolás Maduro han mostrado su profundo desprecio por los valores democráticos, los derechos humanos, la libertad de prensa y el Estado de Derecho. Hoy, a la lista de dictaduras latinoamericanas se suma Nayib Bukele, el presidente de El Salvador, quien ha usado la crisis sanitaria para concentrar el poder y acallar las voces críticas para ocultar lo que verdaderamente pasa en el país.

México perdió la oportunidad de ejercer un liderazgo regional, para defender la causa de los derechos humanos en Latinoamérica, oportunidad de oro que también se perdió en k recién reunión de la Celac.