Marko Cortés y Ricardo Anaya cruzaron y unieron caminos en el PAN; así la historia

Los dos liderazgos al frente del blanquiazul tienen en común haberse enfrentado a los Calderón y desplazarlos.

Marko Cortés y Ricardo Anaya cruzaron y unieron caminos en el PAN; así la historia

En la última década del Partido Acción Nacional (PAN) los liderazgos internos fueron mudando lentamente hacia un grupo que hoy tiene dos personajes que los identifican: Ricardo Anaya y Marko Cortés. Ambos se cruzaron en un momento de definición entre dos facciones que estaban en la parte más alta del poder político. Prácticamente contemporáneos de edad, uno apoyó al otro en sus aspiraciones presidenciales y virtualmente “se heredaron” la dirigencia del partido. La relación entre ambos no ha estado exenta de divergencias, pero han privado las coincidencias y un proyecto en común. Aquí el recuento.

Cortés vs los Calderon
Formado desde su juventud en los cuadros blanquiazules, prácticamente desde finales de los años 80, Marko Cortés se hizo consejero estatal en Michoacán y luego a nivel nacional. Cuando en el sexenio de Vicente Fox comenzaron las definiciones de la candidatura presidencial, decidió apoyar la precandidatura presidencial de Santiago Creel; esto lo confrontó con Felipe Calderón y el equipo que se convirtió en la corriente dominante en el PAN. A la distancia esa puede establecerse como una primera coincidencia con Ricardo Anaya.

Esto siguió en el sexenio 2006-2012, cuando pocos se atrevían a contradecir a Calderón: Cortés fue su opositor interno. Luego de ser diputado en 2003-2006 obtuvo la senaduría de su estado natal; desde esa posición, se convirtió en una de las figuras que criticaron los abusos internos de la corriente calderonista.

Cortés denunció la intromisión del Gobierno en asuntos del partido, la exclusión de los grupos no afines al presidente y la imposición de dirigentes nacionales y estatales, candidatos y coordinadores parlamentarios. 

En 2011 buscó la presidencia municipal de Morelia; esa elección fue anulada y nuevamente volvió a ser aspirante en 2012, pero perdió ante el candidato del PRI, Wilfrido Lázaro Medina. Fue entonces que buscó la candidatura para  la gubernatura de Michoacán, sin embargo, apareció en su camino Luisa María Calderón, la hermana del entonces presidente, quien también quería ser candidata. Durante más de tres meses ambos compitieron en un proceso plagado de descalificaciones. La definición del partido fue favor de “Cocoa”.

Anaya: cruce de caminos
Los siguientes pasos en su carrera interna fueron ser coordinador de la campaña de Gustavo Madero para presidente nacional en 2013; posteriormente fue el coordinador político de la campaña de Ricardo Anaya para presidente del PAN en el 2015. 

Las crónicas y las columnas políticas de aquel entonces refieren que Cortés dirigió la estrategia que aniquiló las intenciones de Javier Corral de encabezar el partido; pese a sus posturas y sus discursos el chihuahuense no pudo con el aparato de gobernadores y líderes estatales que llevó a Anaya a volverse líder del partido.

El guardián de San Lázaro
Marko Cortés volvió al Palacio Legislativo en 2015. Como dirigente nacional, Ricardo Anaya tuvo la prerrogativa de nombrarlo coordinador de la bancada pese a que Gustavo Madero “tendría mano” por edad, experiencia y linaje político.

Como coordinador parlamentario, Cortés respaldó la labor de Anaya ante el panismo que en su momento conformó las campañas que en el 2016 dieron ocho gubernaturas al PAN. A querer o no, también respaldó la formación del Frente con el PRD y MC en 2017 que derivó en darle la candidatura presidencial al entonces dirigente blanquiazul.

La dirigencia, la herencia
A finales de julio de 2018, tras la derrota de Ricardo Anaya en la contienda presidencial, Cortés anunció su candidatura a la dirigencia panista. Voces dentro y fuera del órgano político lo calificaron en su momento como el candidato del “anayismo” y del grupo de gobernadores que en ese momento tenían el control del partido. Trascendió que le brindaron su apoyo a cambio de llevar al sonorense Héctor Larios como compañero de fórmula.

Cortés ofreció en ese momento un cambio radical en el PAN: recobrar el electorado de derecha perdido por la alianza con el PRD y MC; reinstalar la democracia interna, afectada por las designaciones de candidatos locales y la designación de Anaya, así como hacer una reforma que impidiera que el dirigente nacional use el CEN como plataforma. Fue así que se quedó formalmente al frente del partido.

Tres años después poco de eso se vio y quienes más lo critican solo ven que la coalición con el partido del sol azteca la extendió hacia el PRI. Tampoco llamó a cuentas a su antecesor ni depuró como tal las estructuras: más aún, Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala se desprendieron del partido; solo ella regresó bajo un acuerdo político.

En este 2021 Marko Cortés volvió a reelegirse como dirigente blanquiazul y hay quienes vuelven a señalar que está cuidando el partido para las intenciones de Anaya en 2024. El 1 de octubre, entrevistado por varios medios previo al acto de toma de protesta de Mauricio Kuri González como gobernador de Querétaro, festejó que Acción Nacional tenga una lista amplia de mujeres y hombres para la próxima elección presidencial.

Maru Campos como gobernadora puede ser una opción, Ricardo Anaya, también queretano, excandidato presidencial, el propio Pancho Domínguez, (Francisco García) Cabeza de Vaca, Mauricio Vila, Diego Sinhue”, según detalló.