Mexicanos en Ucrania; Álex Ricalday de Tamaulipas busca salir junto con su esposa embarazada

Vio cientos de carros saliendo de la ciudad, cajeros automáticos y comercios saturados, familias con crisis nerviosa, pánico y desesperación. 

Mexicanos en Ucrania; Álex Ricalday de Tamaulipas busca salir junto con su esposa embarazada
Álex Ricalday

El joven de Tamaulipas, Álex Ricalday, llevaba dos años viviendo en Kiev, la capital de Ucrania porque su esposa es originaria de allá. Ahora ella se encuentra embarazada. La vida de los tres de pronto se vio amenazada, por el inicio de los bombardeos del ejército ruso. El matrimonio se vio obligado a abandonar el territorio bajo ataque para buscar refugio en Polonia. Apenas hace unos días planeaban un paseo el fin de semana y tomar sus vacaciones en marzo. 

Álex, originario de Matamoros, Tamaulipas, no quiso arriesgar a su familia y han puesto tierra de por medio. En entrevista para Milenio Tamaulipas, comentó que su esposa y él llevaban una vida feliz y tranquila, y jamás imaginaron que Vladimir Putin cumpliría su amenaza e iniciaría acciones bélicas. 

Testimonio. “En la capital la gente estaba confiada, Kiev es una ciudad muy tranquila y con mucha seguridad, no creímos llegar a este momento”. Refiere que ya muchas familias se habían marchado, pero todavía permanecían ahí personas sin las posibilidades de dejar el país. 

Reconoce que la Embajada de México se los llegó a advertir, pero nunca se lo esperaron. “Ucrania es un país muy seguro y por esa seguridad la gente no hizo mucho caso, vaya, no creíamos que iba a ser tan pronto, pensamos que tendríamos más tiempo en salir”. 

Así se vivió. La madrugada en que empezaron los ataques, él y su pareja ya no pudieron conciliar el sueño y buscaron un auto de alquiler para salir de la ciudad, pues no había transporte por avión ni por tren. El joven tamaulipeco de 36 años menciona que el miedo se apoderó de la gente y buscó con desesperación salir para ponerse a salvo lo antes posible. 

En su caso, la situación era aún más complicada porque su compañera de vida lleva seis meses de gestación y se trata de un embarazo de alto riesgo.

A las 06:00 horas les dijeron que tenían que irse para buscar un refugio seguro y lo primero que hicieron fue tomar sus maletas y una mochila que ya tenían lista con los documentos necesarios y sus herramientas de trabajo que son las computadoras. Para no perder más tiempo, solo empacaron lo indispensable. 

Vio cientos de carros saliendo de la ciudad, cajeros automáticos y comercios saturados, familias con crisis nerviosa, pánico y desesperación. 

A las 15:30 horas de México (cuando se dio la entrevista telefónica), aún les faltaba aproximadamente dos horas para llegar a Lviv, al oeste de Ucrania y de ahí cruzarían la frontera hacia Polonia, donde les dijeron que están las tropas estadounidenses y de la OTAN. “Claro que sí temimos por nuestras vidas, y aunque ya nos vamos alejando, hemos estado escuchando de más ataques; en las últimas dos horas, minuto a minuto las cosas se han puesto muy difíciles para mucha gente, tengo amigos en otras partes de Ucrania y nos hemos estado comunicando vía WhatsApp y hay mucho temor”. 

Con información de Milenio