Ministra a modo

Mario Campos aborda la relevancia que pueda tener Lenia Batres con su llegada a la SCJN.

Ministra a modo
Lenia Batres, ministra de la Suprema Corte.
FOTO: Cuartoscuro

Una mirada rápida a la llegada de Lenia Batres a la Suprema Corte de Justicia de la Nación parecería mostrar que no hay grandes cambios en lo inmediato. La posición de la nueva ministra es un reemplazo de la que ocupaba el Ministro Arturo Zaldívar, quien ya era afín a la 4T, y por tanto, la correlación de votos al interior de la Suprema parece no cambiar. 

Sin embargo, una lectura más atenta muestra que sí hay algunos efectos importantes. El primero, tiene que ver con la temporalidad de la posición, pues si bien Zaldívar ya estaba en su recta final, el término de su mandato como estaba previsto habría implicado que serían la nueva presidencia de la República y el nuevo Senado, electos ambos en junio próximo, quienes habrían de nombrar al sustituto. Al no ser así, la futura persona que encabece la Presidencia habrá perdido una oportunidad importante para proponer a quien habrá de ser ministra durante los siguientes 15 años

El segundo, es que esta designación que naturalmente habría de afectar a una eventual presidencia de Xóchitl Gálvez, también es negativa para Claudia Sheinbaum, pues son conocidas las diferencias entre la ahora aspirante presidencial y el grupo que ahora ocupa esa posición en la Corte. Finalmente, si hay un claro ganador, además obviamente de la nueva ministra, es el presidente López Obrador quien no solo gana una persona mucho más cercana que el Ministro Zaldivar, con más afinidad política y sin reparos legales para empujar su agenda, sino que extiende su influencia a los siguientes dos sexenios y medio.

Ya veremos, tanto en el largo plazo como en los ocho meses que restan del actual gobierno, qué tanto peso puede tener la llegada una Ministra que hoy es percibida como una figura a modo, y que deberá ganarse su propio lugar.