Internacional
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Foto: Notimex

Brasil: la democracia en riesgo

Vie 05 Octubre 2018 17:39

Por: Maru de Aragón.

Brasil vive momentos de gran tensión  debido a que su democracia podría estar en peligro. El próximo domingo 7 se celebrarán elecciones generales. Aunque hay varios candidatos, dos se mantienen al frente en la intención de voto: el exmilitar Jair Bolsonaro del Partido Social Liberal (PSL) de ultraderecha, con 31% de las preferencias y Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT) con 21% según la encuestadora Datafolha. El incesante avance de Bolsonaro en las encuestas, en la recta final de esta campaña, es resultado del hábil manejo de sus seguidores de las redes sociales.

Haddad sustituyó  al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva como candidato del PT  luego de que el Tribunal Superior Electoral lo inhabilitara. Lula pretendía participar en los comicios a pesar de que fue condenado a 12 años de cárcel  acusado de corrupción. Muy lejos en las preferencias de los electores están  el laborista, Ciro Gomes con 11% y el socialdemócrata Geraldo Alckim, con 7.3% de las preferencias, figuras clave para inclinar la balanza en uno u otro sentido en una casi segura segunda vuelta electoral, el próximo 28 de octubre debido a que se prevé que ninguno de los candidatos consiga más del 50% de los votos. Ese día se librará la batalla final en la que el voto de las mujeres será decisivo. Representan el 52.5% del padrón electoral. El 29 de septiembre se manifestaron, de manera masiva, contra Bolsonaro por machista, misógino y por rechazar el aborto. Fue la manifestación femenina más grande en la historia de Brasil.

Gráfico Haddad brasil

El panorama es sumamente complejo. El ambiente político está muy polarizado como consecuencia de la crisis económica, la corrupción, la inseguridad, la violencia y la desconfianza en la autoridad, las cuales  han creado el  caldo de cultivo ideal para la proliferación de movimientos de derecha y ultraderecha.

¿Qué ocurrió en esta nación que vivió bajo un régimen militar de 1964 a 1985 y que en el año 2000 eligió a su primer dirigente de izquierda, el obrero y sindicalista Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores -PT- quien arrasó en los comicios con más del 61% de los votos convirtiéndose en el presidente más votado de la historia? 

¿Qué sucedió en este país que hace unos cuantos años era considerado como el gigante de Sudamérica con un crecimiento económico del 7.5% y que logró un importante desarrollo social gracias a los programas puestos en marcha por los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff.  Es un hecho que  durante los dos mandatos de Lula y el primero de su sucesora y discípula, Dilma Rousseff, millones de personas salieron de la pobreza, creció la clase media, aumentó el salario mínimo, se estimuló el consumo interno, hubo subsidios y exenciones de impuestos para la industria. En una década se diversificaron y cuadruplicaron las exportaciones de petróleo, minerales, carne, etc.

Sin embargo, Brasil daría un vuelco dramático en 2015, al caer en recesión, la peor de los últimos 25 años debido a factores tanto internos como externos

Las medidas adoptadas en los años previos para promover el crecimiento económico  pasaron factura y provocaron un drástico aumento del gasto público y la inflación. La desaceleración de la economía de China, su principal socio comercial, también jugó un papel decisivo.

Con una economía en picada, el gobierno de Rousseff anunció duras medidas de austeridad, recorte de gastos y más impuestos. El desplome del consumo y el desempleo  provocaron una caída en las inversiones y pérdida de competitividad.

En los últimos dos años, el real perdió una cuarta parte de su valor; el desempleo ronda 12%, lo que ha disparado la inseguridad y los homicidios. El año pasado, Brasil alcanzó un récord histórico con 63,880 personas asesinadas, 7 asesinatos por hora.

En plena crisis, Rousseff fue destituida, acusada de maquillar las finanzas públicas.

Esta situación, aunada a los interminables escándalos de corrupción ha provocado una profunda crisis social. 

En cuanto a la corrupción, la petrolera estatal Petrobras, clave para el desarrollo del país por sus enormes reservas de crudo, fue protagonista de un escándalo de sobornos que alcanzó al propio Lula, condenado a 12 años de prisión. Las investigaciones descubrieron que grandes empresas constructoras sobornaban a directivos de Petrobras para conseguir contratos multimillonarios. Una de estas empresas es Odebrecht, protagonista del mayor escándalo de corrupción de América Latina;  sobornó a presidentes, expresidentes y funcionarios de varios países, uno de ellos México. 

Un estudio realizado por la organización Global Security señala que existe la sensación de que el país se encamina a otro gobierno militar.

La  sola idea de que Jair Bolsonaro, conocido como el “Trump brasileño” llegue a la presidencia ha hecho sonar todas las alarmas. El prestigiado analista y economista Paulo Nogueira advierte que la democracia está en riesgo y que el peligro viene de la extrema derecha. “Es muy probable que el elector brasileño se tope con un dilema dramático: civilización o barbarie”.

¿Quién es este hombre que ha cimbrado la política brasileña? Es un excapitán del Ejército y diputado de 63 años famoso por sus comentarios homofóbicos y racistas. Es un defensor de la dictadura militar, la pena de muerte, la tortura, la portación de  armas de fuego; está en contra del aborto. Odia a los indígenas, a los negros y a los homosexuales. Su compañero de fórmula, el General Hamilton Mourao declaró, el año pasado, que  sólo con los militares en el poder se resolverían los graves problemas de inseguridad y corrupción

Jair bolsonaro candidato brasil

Las promesas de un cambio no convencen a la gente cansada de la violencia, de la corrupción  y de los errores de la izquierda progresista. El populismo de derecha podría ser el gran ganador en este incierto proceso electoral que, como señala el New York Times, haría regresar a los brasileños a uno de los capítulos más oscuros de su historia.

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