Internacional
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Foto: @@realDonaldTrump Intermedias abren guerra en EUA de cara a presidenciales de 2020
Vie 09 Noviembre 2018 08:38

Por Maru de Aragón 

La beligerante postura asumida por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tras el revés que sufrió en las elecciones de medio término realizadas el pasado 6 de noviembre deja entrever la encarnizada guerra bipartidista que podría dominar los dos años que le quedan de presidencia.

El Partido Demócrata consiguió la mayoría en la Cámara de Representantes al ganar los 218 escaños que necesitaba. De esta manera recupera el control que perdió en el 2011. Los republicanos no sólo mantuvieron el control del Senado, sino que aumentaron su número de 51 a 55, lo que les dará más margen de maniobra para confirmar jueces y otros nombramientos que haga Trump.

De acuerdo con el New York Times, horas después de conocerse los resultados, Trump calificó, a través de varios tweets, que los resultados habían sido un triunfo para él y su partido; en ningún momento los consideró como un serio revés. Lo curioso fue que casi al mismo tiempo que cantaba victoria, pasó a la ofensiva al advertir que tomará represalias en caso de que los demócratas utilicen el poder recién alcanzado para investigar sus finanzas y acuerdos políticos. 

Dijo que responderá al fuego con fuego si los demócratas se atreven a exigir que dé a conocer sus declaraciones fiscales y a que se reabran las investigaciones sobre la presunta injerencia de Rusia durante la campaña presidencial del 2016. Si lo hacen, los republicanos del Senado investigarán a los demócratas por las filtraciones que han hecho de información clasificada, alertó. Su rabia es comprensible. Al perder los republicanos el control de la Cámara Baja, su presidencia sufrirá un cambio muy drástico debido a que los demócratas no solo podrían bloquear las prioridades de Trump, como la construcción de un muro en la frontera con México sino que podrían citarlo para que responda a muchas cuestiones que, hasta ahora, había evadido gracias a la protección de los republicanos

Los demócratas estarán bajo una fuerte presión por parte de la base liberal del partido y del electorado en general para que se le investigue y se le lleve a juicio político, proceso que no prosperaría debido a que se necesitarían dos tercios de los votos del Senado para destituirlo.

Un artículo publicado por el New York Times revela que, desde agosto, los republicanos, muy divididos entre sí por cuestiones relacionadas con los temas y los fondos para las campañas, preveían una derrota. Hubo llamados a la unidad y a centrarse en temas específicos como lo estaban haciendo los demócratas pero no lo hicieron y Trump asestó el golpe final a su partido. 

En las últimas semanas de la campaña, en vez de concentrarse en un mensaje positivo como la buena marcha de la economía, optó por sembrar el pánico ante la inmigración ilegal con llamados que cayeron en el racismo, lo que alejó a votantes indecisos. Estos comicios despertaron un inusitado interés no sólo en la Unión Americana sino en el mundo entero debido a que establecen, de alguna manera, el rumbo que seguirá el país. 

Las elecciones se celebraron en un ambiente de polarización extrema con un presidente que emplea un lenguaje incendiario, racista y xenófobo y que ataca continuamente a los medios de comunicación. El Washington Post subraya que dos años después de esta política radical se confirma que el Partido Republicano ya no existe, ahora es el Partido de Trump, el cual rechaza a los hispanos, negros, asiáticos, mujeres y homosexuales. Los candidatos y los grupos que apoyan a los republicanos abrazaron la marca política incendiaria y racista que Trump puso en marcha en el 2016. La oscura política de la rabia, la división y el miedo quedaron de manifiesto en las campañas en todo el país.

Corresponde ahora a los demócratas unificar a todas estas comunidades para formar una base electoral duradera con el fin de dar la batalla en las presidenciales del 2020. Y tendrán que hacerlo en momentos en que el voto demócrata duro se está inclinando cada vez más a la izquierda.

Será una guerra a muerte debido a que Trump logró mantener el fuerte apoyo de su base conservadora, reforzó el control de su partido en el Senado y amplió el dominio de los republicanos en varios estados “bisagra” que serán cruciales en su campaña por la reelección: Florida, Iowa y Ohio, donde las gubernaturas siguen en manos de republicanos.

La agenda de los demócratas es sumamente extensa. Su avance dependerá del nombramiento de sus líderes, de las exigencias de la base izquierdista y de las posturas de los aspirantes a la nominación presidencial para el 2020.

En el tema de la inmigración se espera que investiguen y citen a testigos para aclarar algunas de las acciones más controvertidas del gobierno de Trump en los últimos dos años.

Según USA Today, la lista de temas incluyen su política de tolerancia cero que condujo a la separación de más de 2500 familias de indocumentados en el verano pasado, sus esfuerzos para limitar el ingreso de refugiados, el trato dado a los migrantes en los centros de detención, su intención de negar la ciudadanía por nacimiento y el despliegue de más de 7 mil militares en la frontera con México como respuesta a la Caravana Migrante que salió de Centroamérica a mediados de octubre.

Encontrar terreno común para sacar una reforma migratoria integral será muy difícil, dice Brad Jones, profesor de Ciencia Política y experto en política migratoria de la Universidad de California. La posibilidad más realista es que la Cámara Baja, encargada de los presupuestos, bloquee las solicitudes de fondos para construir el muro y desplegar más militares si Trump se resiste a negociar.

En su editorial, el Washington Post subraya que el país está más dividido que nunca, con un presidente envalentonado porque sus tácticas racistas y xenófobas dieron resultado en muchos casos pero subraya que la democracia está mejorando debido a que el Congreso ha recuperado su función de contrapeso constitucional y es, hoy por hoy, el más diverso en la historia de la Unión Americana.

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