Internacional
watergate_notas16160517.jpg
Wikimedia Commons

Trump bajo la sombra de Nixon, a 45 años del Watergate

Vie 16 Junio 2017 19:57

Este 17 de junio se cumplen 45 años del principio del fin de la presidencia de Richard Nixon en los Estados Unidos en el caso conocido como Watergate. La efeméride cobra mayor relevancia ante los problemas políticos y legales que enfrenta el actual inquilino de la Casa Blanca. La mala noticia es que Trump no está cerca de un proceso que lo obligaría a renunciar.

Por más que deseen su caída la oposición demócrata y la parte liberal en la Unión Americana, así como en buena parte del planeta, Trump no ha llegado al primer escalón de un proceso al que se han enfrentados 3 de sus antecesores.

Los antecedentes

- Cinco hombres fueron detenidos por el allanamiento del complejo Watergate del Partido Demócrata el 17 de junio de 1972. 

- El FBI encontró conexión entre los ladrones y dinero negro utilizado por el Comité para la Reelección del Presidente (CRP), la organización oficial de la campaña electoral de Nixon y el Partido Republicano.

- En julio de 1973, gracias a los testimonios de antiguos funcionarios y personal de Nixon, las investigaciones realizadas por el Comité Watergate del Senado revelaron que el presidente tenía en sus oficinas un sistema de cintas de grabación y que muchas conversaciones habían sido grabadas.

- La Corte Suprema dictaminó por unanimidad que el presidente debía entregar las cintas a los investigadores gubernamentales, a lo que finalmente accedió.

- Las grabaciones implicaban directamente a Nixon en el caso, al revelarse que había tratado de encubrir el robo.

- Ante el inminente impeachment, NIxon renunció a la presidencia el 9 de agosto de 1974.

Como vemos, Watergate empezó con un delito. Hasta ahora con Trump no hay pruebas de delito alguno en el caso de los rusos, por más que los demócratas digan que una investigación a fondo puede comprobar que hubo obstrucción de la justicia.

Aunque Trump mismo ha tejido su camino. El despido de Comey y lo que Trump dijo después recuerdan lo que en su momento se conoció como la “masacre del sábado a la noche”, cuando Nixon despidió al fiscal especial Archibald Cox, quien había ordenado la entrega de la grabación, la cual terminaría comprobando el encubrimiento.

Para que el Congreso de Estados Unidos inicie un juicio de destitución o “impeachment”

- Tendría que tener las pruebas de las acciones de las que se acusan a Trump y a su equipo.

- Se necesitan las conclusiones de la investigación del FBI. 

- Si el Congreso presiona para obtener dichos resultados parecería que quieren forzar las conclusiones y esa investigación podría ser señalada como imparcial.

La investigación del FBI puede tomar mucho tiempo y con todo y que el resultado incrimine a Trump, el Congreso podría no determinar que se debe hacer un impeachment. Los criterios en cuanto a cómo comenzar un proceso así son poco claros, ya que solo se cuentan con dos casos previos en los que se inició un proceso de este tipo.

Los procesos de impeachment de Andrew­ Johnson y Bill Clinton fueron aceptados por la mayoría de los congresistas en la Cámara de Representantes, pero no fueron ratificados por dos terceras partes del Senado.

Donald Trump podría sumarse a esta lista, pero confía en que el asunto se diluya, no surjan pruebas contundentes y que ocurra otro asunto que quite la atención mediática al respecto. Tal y como en su momento lo pensó el propio Nixon.