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Foto: Político.mx

Trump en busca del voto hispano

Vie 20 Septiembre 2019 03:00

Por Maru De Aragón

El escenario de prueba ha sido Nuevo México. Aquí, Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EU), cuya implacable política contra la inmigración ilegal y su incendiaria retórica sobre los hispanos ha sido el sello de su primer mandato, hizo un llamado directo a los electores hispanos para que lo ayuden a ganar la reelección el año próximo. Con su primera visita como presidente a este estado fronterizo controlado por los demócratas, Trump  ha puesto en marcha una arriesgada estrategia para demostrar su fuerza electoral. En el evento de campaña dijo: “Estamos trabajando día y noche para dar un futuro de oportunidades ilimitadas a los ciudadanos estadunidenses de origen hispano, incluyendo a muchos y extraordinarios mexicano-estadunidenses.  Amamos a nuestros hispanos”.

Sin embargo, el reto de cortejar el voto hispano es enorme. De acuerdo con el Centro de Investigaciones Pew,  29 millones de hispanos tienen derecho a votar; esta cifra representa cerca del 13% de todo el electorado. El estudio demuestra también, con base en datos de las elecciones intermedias del año pasado, que el 69% de los hispanos votaron por candidatos demócratas contra 29% que respaldaron a los republicanos. Otro dato interesante es que la gran mayoría de los estadunidenses de origen hispano desaprueban el desempeño de Trump. Según una encuesta realizada por el Washington Post y la cadena  de televisión ABC; 67%  lo desaprueba.  La tasa de aprobación entre los hispanos adultos está en 25%. Otra encuesta realizada por estos dos medios indica que Joe Biden, el precandidato puntero entre los Demócratas, tiene una aprobación del 71% contra el 26% de Trump.

No obstante, Trump y sus asesores están convencidos de que pueden ganar en éste y otros estados en los que perdieron en el 2016. La estrategia consiste en animar a los hispanos a votar por él en el 2020 enfatizando el buen estado de la economía, que la tasa de desempleo en este sector de la población es la más baja de la historia y  la seguridad en la frontera. De acuerdo con la revista Time, los asesores de Trump, encabezados por su yerno Jared Kushner sostienen que ha llegado el momento de lanzar “operaciones sobre el terreno” en un número mucho mayor de estados que en el 2016.  “Podemos hacerlo de manera muy eficaz en por lo menos 18 estados clave”, declaró Kushner a Time.

Trump ha pronosticado que ganará una gran parte del voto hispano, más de lo que las encuestas sugieren, debido a y no a pesar de su política migratoria de línea dura. “Los estadunidenses de origen hispano  no quieren delincuentes cruzando la frontera, no quieren gente que les quite su trabajo, quieren seguridad y quieren un muro”, dijo.

Con esta visita, la campaña de Trump tratará de inclinar el mapa del Colegio Electoral a favor de los Republicanos.  Para una campaña en la que abunda el dinero y que busca  diferentes vías para obtener los 270 votos  necesarios para lograr la victoria, la táctica en Nuevo México es el ejemplo más reciente de las estrategias poco ortodoxas que Trump está siguiendo para reelegirse. Trump está decidido, según sus asesores, a tratar de atraer  a nuevos electores, más allá de su base mayoritariamente blanca. Sin embargo, hasta ahora no había hecho ningún intento por ampliar su base electoral. ¿Por qué el cambio de estrategia?

Porque aunque él no lo reconozca y siga declarando que su base  es “fenomenal”, sus propios asesores admiten que, como resultado de sus políticas,  ha perdido el apoyo de muchos blancos, de jóvenes preocupados por el cambio climático; de  mujeres que defienden el derecho al aborto y de sectores, como el de los agricultores, afectados por sus guerras comerciales. Una encuesta de Morning Consult, dada a conocer en agosto, señala  que, desde que llegó a la Casa Banca,  su índice de aprobación neto ha caído de manera importante en los swing states (estados “péndulo”) que ganó en el 2016. Algunos de los estados “péndulo” más grandes están en el suroeste del país donde su dura política migratoria podría estar perjudicándolo.

Según los críticos del presidente, dice  el sitio web Politico.com,  esas cifras explican el por qué  quiere  aventurarse en estados como Nuevo México. Una encuesta de la agencia Associated Press (AP) y el Center for Public Affairs Research, publicada por la revista Forbes,  indica que 6 de cada 10 estadunidenses desaprueba el desempeño global de Trump. El dirigente de EU recibió buenas calificaciones  en lo que toca al manejo de la economía pero malas en otros temas  como su política migratoria, la atención médica, la política exterior y el espinoso tema del control de las armas de fuego. Con estos números, dice Forbes, lo lógico es que Trump busque apoyo más allá de la población blanca. Para el analista Ari Fleischer, de Fox News, es imprescindible que Trump amplíe su base electoral sin tomar en cuenta raza o género. El hecho de que los Republicanos perdieran el control de la Cámara Baja en las elecciones intermedias de noviembre pasado es la mejor demostración de que debe hacerlo si quiere ganar en el 2020. Si su campaña se limita a hablarle a su base, el riesgo será enorme. Su base es leal pero pequeña, dice Fleischer quien subraya  que los cambios demográficos están teniendo su impacto en los Republicanos: EU es cada vez más diverso y menos blanco.