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Foto: Guillermo Perea/Cuartoscuro

Congreso ante la disyuntiva: qué tan austero debe ser

Mié 15 Agosto 2018 20:34

Rumbo a la próxima LXIV Legislatura del Congreso, ya se perfilan cambios de fondo en la manera de trabajar para diputados y senadores. Los eventuales líderes de ambas cámaras presentan sendos proyectos de reducción de gastos y de presupuestos globales; así responden al llamado de una política de austeridad y de una molestia social. Con la eliminación de asesores y gastos extras hay quienes encienden alertas de que el trabajo legislativo puede ponerse en riesgo “o malbaratarse”.

Es por ello que buena parte de las conclusiones de la reunión con el presidente electo, Andrés Manuel López con los senadores electos de Morena giró en el tema de la austeridad. "Proponemos disminuir el presupuesto del Poder Legislativo de la Cámara de Senadores en un 30 por ciento… nosotros creemos que aplicando la política de austeridad profunda podríamos disminuir más de mil 500 millones de pesos” explicó Ricardo Monreal, eventual coordinador de los senadores de Morena.

Reiteró que buscan un Senado que no fomente los lujos y excesos por lo que dentro de las acciones a tomar están la eliminación de la póliza de seguro de gastos médicos, de los bonos de desempeño, los gastos en telefonía, gasolina y alimentación.

La justificación son los reportes periodísticos que exhiben un legislativo caro, con lujos, con movimientos opacos y sin plena justificación. Tan solo hay que revisar los números que reveló el diario El Universal:

- La 63 Legislatura llegó a tener hasta 2 mil 259 asesores en la Cámara de Diputados y el Senado.

- Por sus sueldos pagó 4 mil 693 millones 590 mil pesos por los tres años que laboraron en el Poder Legislativo. 

- Los salarios de dichos asesores iban desde los 8 mil hasta los 120 mil pesos al mes

- Entre 2015 y 2017, la Cámara de Diputados sobreejerció recursos para el pago de Servicios Personales por un acumulado de 948.2 millones de pesos.

- Por el mismo concepto el Senado solicitó ampliaciones y sobreejerció 299.5 millones.


En su descargo, senadores salientes advirtieron sobre el riesgo que puede representar disminuir demasiado el presupuesto del Congreso en aras de la austeridad.

El presidente de la Mesa Directiva, Ernesto Cordero, aseguró que los recortes podrían llevar a un Congreso “dócil” frente al presidente de la República. El coordinador de la bancada del PRD, Luis Sánchez, si bien reconoció que se pueden hacer ajustes como recortar y ya no crear más comisiones; cancelar el seguro de gastos médicos y cargarlo a la dieta de los legisladores; también se debe tener cuidado de no achicar al Congreso hasta “desaparecerlo”.

Hay quienes hablan de la necesidad de contar con buenos asesores que guíen el sentido de las iniciativas y a su vez del voto legislativo. Una “veterana” en las lides legislativas, la ahora senadora electa por el PRI, Beatriz Paredes lo explica así: “No hablo de los ingresos de los legisladores, esos deben ser razonables y acotarse al esfuerzo de austeridad sino a que no se afecten los institutos del Senado y de la Cámara de Diputados; a que no se afecte la posibilidad de tener asesorías profesionales que enriquecen al legislativo y a la capacidad de los legisladores de ejercer sus votos legislativos con mayores elementos”.


Por ese lado sería plausible lograr un equilibrio en el uso y requerimiento de asesores, con plena justificación para la tarea legislativa. Sin embargo, hay casos donde la duda en los gastos habla de la necesidad de candados efectivos; para citar la historia más reciente, la de Layda Sansores, que si bien justificó como pudo -con “pirotecnia mediática” de por medio- el uso de recursos para artículos personales: 

- Facturó a nombre del Senado compras en diversas tiendas departamentales en la Ciudad de México y Campeche.

- En maquillaje, joyería, ropa, bolsas y juguetes para sus nietos gastó 56 mil 274 pesos.

- Con facturas  por 288 mil 476 pesos adquirió almohadas, juegos de sábanas, cobertores, cortinas, toallas, vajillas, cubiertos, tazas, platos, refrigerador, estufa, tostador, plancha, licuadora, colchones, cafetera, sartenes, sillas, comedor, portarretratos, aires acondicionados, ventiladores y macetas.

- A esta hora del cierre de la actual legislatura sería interesante saber dónde quedó una cafetera de 32 mil 939 pesos o una licuadora de 14 mil 999 pesos.


Todo “justificado” bajo el recurso extra que reciben los senadores en el rubro de “servicios generales en apoyo de sus labores legislativas”, que tienen que comprobar y que va de los 150 mil a los 232 mil pesos mensuales. Es ese “hoyo negro” de gastos que bien podría ser la primera gran trinchera por enfrentar por parte de los nuevos legisladores.