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Cuartoscuro

PAN por congelar a Cervantes o perder guerra de Fiscalía General

Jue 14 Septiembre 2017 18:48

Borrar el llamado “pase automático” como está en la ley, para que el actual titular de la PGR se vuelva el nuevo fiscal general, puede volverse una batalla sin sentido, pues eso no exime que Raúl Cervantes puede optar para ese puesto. Esa es ahora el nuevo nudo entre bancadas en el Congreso; ahí, el PRI puede aplicar su mayoría.

En la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, que es donde se discuten las iniciativas al respecto, hay dos posturas muy claras:

- El PRI advirtió que al procurador Cervantes no se le pueden restringir sus derechos y debería tener posibilidades de aspirar a ese nuevo cargo.

- La lucha del Frente Ciudadano es por evitar que cualquier persona con militancia partidista sea designada al frente de la Fiscalía General. 

En todo caso, se apela a que la bancada priista flexibilice su postura; por ahora, el coordinador del PRI, César Camacho, advirtió que defenderán el derecho político y ciudadano que tendría el actual titular de la PGR para decidir si participa o no en el proceso de nombramiento.


Allí el PAN tendrá que tomar nuevas definiciones. El coordinador de los diputados, Marko Cortés, y el dirigente nacional, Ricardo Anaya, aseguraron que como Frente Ciudadano por México que integran PAN, PRD y MC, solo respaldarán la eliminación tajante del pase automático, y una redacción que prohíba expresamente al actual procurador a participar en el proceso de nombramiento. Pero corren el riesgo de aislarse y quedar ahora como los intransigentes.


Más radical quizás, la propuesta del bloque PT-Morena en el Senado: reformar al artículo 102 constitucional para cerrar cualquier posibilidad de injerencia del Ejecutivo federal en las distintas etapas del proceso de designación.

Hoy en día el Senado solamente está facultado para nombrar al fiscal general a partir de una terna conformada por el titular del Ejecutivo; es esa la rendija que puede quedar abierta para que Cervantes esté a un paso de lograr el cargo.

Pocos reconocen que aunque se elimine el pase automático, el PRI requiere 65 votos para aprobar a alguno de los nominados para ocupar el cargo: cuenta con 55 senadores, más siete del Partido Verde, por lo que necesita de tres votos adicionales para consumar este nombramiento que solo requiere mayoría simple. De ahí también surgen los temores de que el desaguisado con la Mesa Directiva ya haya amarrado los votos faltantes.

En la modificación planteada por los legisladores del bloque opositor, se plantea que el Senado elegirá al fiscal general, por el voto de una mayoría calificada, tras una consulta pública.


Por lo pronto el diputado perredista Guadalupe Acosta Naranjo, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, propuso llevar al pleno el dictamen consensado hasta la última semana del mes.

Para muchos el gran temor es que el impulso de parar al llamado “#fiscalcarnal" se pierda en el limbo de las comisiones o que el PAN prefiera que se congele. La batalla parece que aún no concluye.