Congreso
aviladantezepeda1200_notas4010818.jpg

PRD, PAN y MC irían de aliados con Morena en ciertos temas

Mié 01 Agosto 2018 21:24

La nueva conformación política de México puede generar una buena dosis de incertidumbre, de alianzas de facto y uniones inesperadas. Con cierta “aceleración”, pues parece que les invade el espíritu de Andrés Manuel López Obrador, algunos partidos ya ofrecen votos en el Congreso a Morena para hacer bloques más grandes y conseguir objetivos legislativos muy precisos: echar para atrás reformas constitucionales. La duda surge: ¿qué les puede ofrecer el partido del tabasqueño para unirse de manera formal?

Los temas más “apetitosos” son sin duda las reformas energética y educativa. Para todos aquellos políticos y partidos no priistas representan la mayor “afrenta” al pueblo y en su eliminación se encuentra buena parte del  mandato del voto obtenido el primero de julio. En ellos Morena sin duda será el aglutinante; pero sin duda hay otros ámbitos en los que el partido guinda podría establecer alianzas que desde ahora pueden parecer inauditas.


Es el PRD el primero en poner las cartas sobre la mesa. Ángel Ávila, secretario general del partido, planteó a Morena y al virtual presidente electo hacer uso de la mayoría que tendrá en el Congreso federal y en los estados para revertir la reforma energética;  “contará con todo el respaldo del PRD para echar abajo esa reforma” es lo que dijo en declaraciones retomadas por El Universal donde incluso señala que esto será posible con “ la alianza del PRI, Morena y el voto del PRD”.

En un sentido muy similar se pronunciaron de forma pública las bancadas de Movimiento Ciudadano en el Congreso. A través de un spot que publicaron en sus redes sociales manifiestan que Morena contará con sus votos en el Congreso para dar reversa al gasolinazo “e impulsar la agenda de transformación profunda que el país necesita”.


Es así que los 28 diputados federales y siete senadores electos “naranjas” perfilan el apoyo a iniciativas para la eliminación de fueros y privilegios, la pensión a expresidentes, así como recuperar la paz y la seguridad, y “enderezar” la reforma educativa, al quitarle la parte punitiva contra el magisterio.

Si se piensa un poco más, también Morena tiene qué ofrecer al Partido Acción Nacional para tener sus votos en el Congreso: modificar o de plano eliminar la reforma fiscal, el gran enojo que tuvieron durante todo el sexenio de Enrique Peña Nieto. La propuesta presentada desde el año pasado es que se disminuya el Impuesto Sobre la Renta (ISR); incluir la deducibilidad en diversas prestaciones laborales y facilite el pago de impuestos a pequeños y medianos empresarios que sostienen la carga tributaria del país. Nada que los morenistas no estén dispuestos a aceptar si se trata de “cambiar las cosas a fondo” en este rubro y que la economía mejore.


También Morena y el resto de los partidos de oposición al tricolor podrían llegar a puntos de acuerdo en el fiscal general, en el de Anticorrupción; o derogar y replantear leyes tan polémicas como la de Seguridad Interior, la de Comunicación Social o cualquiera que esté en las antípodas de lo que plantearon los legisladores afines a Peña Nieto.

A final de cuentas la distancia con el PRI -reducido a las bancadas más pequeñas en toda su historia- será precisamente “tirar” la mayor parte de sus reformas y leyes en el sexenio que está por terminar. Convertir en realidad todo lo que no lograron desde la oposición pues simplemente no tenían los votos necesarios tanto en San Lázaro como en el Senado: así de contundente, así de poderoso.

Batres afirmó que Morena no abusará por ser mayoría en Congreso