Congreso
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Foto: Cuartoscuro PRI ante la disyuntiva a futuro: el ‘PRIAN’ o el 'PRI-Mor’
Vie 27 Julio 2018 19:50

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Los caminos a futuro para que el PRI sobreviva como fuerza polìtica relevante se vuelven angostos y no exentos de costos dentro y fuera del partido. Todo surge a partir de su acotada presencia, tanto en San Lázaro como en el Senado. A partir de los saldos del 1 de julio y  de la nueva geometría electoral, no sería descabellado plantear que podrían volverse a acercar con Acción Nacional, gracias a la ausencia del factor “Anaya”; otros más osados y en una absoluta “real politik”, pintan un acercamiento claro y directo con Morena.

En la jerga política más pedestre se estaría hablando de la vuelta del “PRIAN”, lo que nos volvería a la primera etapa del actual sexenio; en el mismo sentido pero mirando hacia el futuro, convertir en un hecho real lo que para muchos era un secreto a voces: dar paso al “PRI-Mor”. Ambas opciones, en un plano de sana especulación política, tienen costos y beneficios para los participantes.


Para entender el regreso del PRIAN, hay que voltear a los hechos del pasado reciente. Al arranque de este sexenio se mantenía la inercia de esa alianza política “de facto”; en  diciembre de 2012 se firmó el Pacto por México entre las principales fuerzas políticas (PRI, PAN, PRD), los cimientos para aprobar las reformas estructurales del presidente Enrique Peña Nieto.

Está plenamente registrado que el PAN apoyó nueve de 10 reformas estructurales del gobierno entre 2012 y 2015 lo que incluyó a Ricardo Anaya, entonces como diputado federal. Cuando prácticamente está por hacerse del control del blanquiazul empezó a mostrar distanciamientos: en 2015, Anaya aseguró que fracasaron las reformas fiscal, educativa y energética por su inadecuada aplicación, aunque aclaró que “son buenas reformas en malas manos”. Luego ocurrió la debacle de 2016, con las 7 gubernaturas perdidas por el PRI.


En enero de 2017, en plena crisis por el ajuste de los precios de los combustibles, Anaya compartió en su cuenta de Twitter: “El aumento a la gasolina es consecuencia de la tóxica REFORMA FISCAL a la siempre nos opusimos”. Más tarde, columnistas políticos registran que  el “Pacto de Los Pinos” con el dirigente del PAN comenzó a desdibujarse cuando, el 27 de marzo de 2017, se publicó una investigación de la PGR que acusaba de “lavado de dinero” al padre y los hermanos de la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota.

Los acontecimientos de ese 2017 se sucedieron en cascada, hasta concentrarse en las elecciones del 4 de junio en el Estado de México, donde el líder panista acusó una “elección de Estado” y luego los forcejeos judiciales que no fueron suficientes para anular los comicios en Coahuila. Era solo el preámbulo para  la ruptura final:

- En agosto las investigaciones sobre el crecimiento de su patrimonio y el de su familia política en los últimos 14 años de su actividad en la política.

- La crisis en el Senado por el apoyo de 5 senadores panistas y los priistas para dar la presidencia a Ernesto Cordero.

- Las protestas contra el “Fiscal carnal”. 

- La formación con el PRD y Movimiento Ciudadano del Frente Ciudadano.


El “PRIAN” estaba completamente extinto; pero la próxima conformación del Congreso donde hay una clara mayoría de Morena, bien pueden plantear a priistas y panistas a volver a unirse, siempre y cuando en Acción Nacional el factor “Anaya” haya sido sepultado en su dirigencia nacional y la realidad política obliga a hacer un frente común.

En el otro carril posible, el PRI podría ser el aliado que Morena requiere para tener la mayoría calificada que de pie a sus reformas; el tricolor podría argumentar que está de acuerdo ahora con decisiones “nacionalistas” y que tienen el apoyo popular. Recuérdese que un importante número de priistas respaldaron la causa morenista o de plano se sumaron a ella como militantes. El ambiente de una “transición tersa” entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador es otro de los catalizadores.


Finalmente lo que pocos advierte es que uno de los aliados de Morena en la contienda, el Partido Encuentro Social, tiene como origen y asiento principal el estado de Hidalgo; aún sin comprobar nexos claros con el exgobernador Miguel Ángel Osorio Chong, próximo coordinador de los senadores priistas, es una correa que no debe perderse de vista en lo que será la próxima Legislatura.

PES va solo en Hidalgo, su principal bastión