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Foto: Cuartoscuro.com

AMLO presume su idea de Economía Moral, concepto es de origen inglés

Mié 18 Septiembre 2019 18:45

Entre las frases del verano de 2019 que pueden recuperarse de las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador está una que poco se discutió pero que cobra relevancia ahora que está sobre la mesa el Paquete Económico 2020. Comentó que planea escribir un libro sobre el modelo económico en el que se sustenta su gobierno y que se denomina la “Economía Moral”; por más original que se escuche, el concepto y lo que implica data de mediados del siglo XX y es de origen inglés. Entenderlo arrojaría luces de cómo se concibe el uso y manejo de los recursos públicos.


A quienes les interesa el periodismo económico muy probablemente ubiquen una columna titulada de esa manera por parte del académico del Colegio de México Julio Boltvinik; desde 1993 denominó así a su columna, pero fue hasta 1999 cuando explicó la genealogía del concepto como “el conjunto de creencias, usos y formas asociadas con la comercialización de alimentos en tiempos de escasez”.


Edward Palmer Thompson, el más importante historiador inglés en todo el siglo XX, fue el que presentó por primera vez el término en su texto “La economía moral del campesino”, trabajo que inició desde 1963 y el cual fue enriquecido en una de sus obras cúspide “La formación de la clase obrera en Inglaterra”. A la distancia se observa como una contrapropuesta a la economía de mercado, y una respuesta a la ortodoxia de la escuela clásica.

La idea central era la "economía moral de la multitud" o "economía moral de los pobres" lo que de acuerdo con Thompson estaba vinculada al consenso popular y había nacido en contraposición a los "agravios" realizados por la clase dominante y lo que eran consideradas prácticas incorrectas. En otras palabras, se señalaba con argumentos económicos  la inmoralidad de lucrar con base a las necesidades de las personas.


El historiador se apoyaba en las condiciones que prevalecían en la Europa de los siglos XVIII y XIX, cuando ocurrían “los motines de pan”, es decir, protestas de las clases marginales que reclamaban que en sus localidades que hubiera abasto suficiente de alimento para subsistir y que no fuera a costo elevado. 


En ese contexto de crisis, Thompson advertía que hay que considerar las emociones profundas de la población para manejar la economía y los recursos; habría entonces que considerar en los planes y en las soluciones “las exigencias de la multitud hacía a las autoridades en tales crisis, y la indignación provocada por el lucro durante emergencias”.

En contraposición, explicaba el historiador, en la economía de mercado existen “agravios” cometidos por las clases dominantes que se concretan en acciones y prácticas “incorrectas” e “ilegítimas”, que provocan las protestas de las multitudes para poder subsistir.


Los críticos de la “Economía Moral” tachaban su carácter de conservadurismo y antiprogreso por  lo que el propio Thompson respondió en 1991 con otro texto: “(Habrá que) desechar la idea de que la ‘Economía Moral’ debe siempre ser tradicional, ‘retrógrada’, etc.; al contrario, ella se regenera continuamente como crítica anticapitalista y como movimiento de resistencia”.


Para Andrés Manuel López Obrador, hasta donde lo alcanzó a perfilar, este concepto  es un modelo alternativo al neoliberalismo, el cual tendría situaciones oprobiosas como el Fobaproa, “un claro ejemplo del fracaso rotundo de la política neoliberal”. Es así que su gobierno es parte de un movimiento para que prevalezca "la ética, la moral. No solo en la política, (también) en la economía, en las finanzas".


AMLO aclaró que su libro ‘Economía Moral’ no será editado por FCE