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Foto: Cuartoscuro

AMLO también voltea a Europa: Rusia y El Vaticano en la mira

Lun 10 Septiembre 2018 21:31

En una ecléctica jornada, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador expresó en dos de sus reuniones este 10 de septiembre su intención de relacionarse con dos de los más importantes polos de la geopolítica mundial. Despertando temores y expectativas recibió al embajador ruso; y para no herir las susceptibilidades de la amplia mayoría de católicos, el nuncio apostólico entró a la casa de transición en la colonia Roma. Dos rutas que serán fundamentales en los años por venir, tanto por planes públicos como por algunas secretas intenciones que están implícitos en esos contactos.

Durante los tres pasados sexenios, y ya desde las épocas priistas, surgían críticas de que los gobiernos en turno solo basaban la política exterior en la relación con Estados Unidos; aunque también tuvo sus matices como en la administración que está por terminar, en la que buena parte nos pasamos sin los respectivos embajadores en alguna de las representaciones, pero eso es tema de otra discusión.


Por ello cuando hay mayores acercamientos diplomáticos o de otro tipo de intercambios con alguna otra nación se asegura que “hay diversificación” en nuestra política exterior. Pues bien, el presidente electo ya cubrió la parte estadounidense (Mike Pompeo), las potencias asiáticas (China y Japón) así como la zona centroamericana (Jimmy Morales y los embajadores). Ahora tocó el turno al sueño y pesadilla de muchos: Rusia.


Recordemos que durante la campaña surgió una corriente en redes sociales de que, así como pudo suceder en Estados Unidos con Trump, la campaña presidencial podría tener injerencias rusas “perversas” y que la mejor vía era López Obrador. En un dejo de paranoia macartista o de los tiempos de la Guerra Fría muchos lo creyeron posible; pero el aspirante de Morena lo remató con el célebre video de “Andrés Manuelovich”.


Otros dirán que es de lo más natural que la izquierda mexicana a punto de tomar el poder se acerca al acérrimo rival del “imperialismo yanqui”. Solo que habría que recordar que el régimen actual de Vladimir Putin, es todo lo contrario al “soviet socialista” y que es una oligarquía, repleta de millonarios que ven a América Latina con más intención de explotar su potencial de materias primas y recursos; no en vano se dice que buena parte de la agenda en la relación México-Rusia pasa por  la eliminación del visado, por el alto número de ruso que llega de visita para negocios y placer. De posibles conexiones con la mafia rusa, no se habla al respecto en las conversaciones oficiales.


En torno al Vaticano y el acercamiento que se tuvo con el nuncio apostólico, Franco Coppola, el asunto es altamente rentable políticamente, a partir de que se restablecieron relaciones hace 25 años. Y la intención de Andrés Manuel López Obrador de que el papa Francisco voltee a ver al México que va a gobernar ha sido manifiesta en diversas ocasiones; parte de ello fue el desliz de Loretta Ortiz al asegurar que el pontífice participaría en el proceso de pacificación vía los foros.


La Iglesia católica sabe la importancia de estar en la mira de los gobiernos en turno, sean del signo que sean. Hace apenas unos días Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, dijo que la expectativa que tienen de la próxima administración es “poder trabajar juntos”. Así que los más izquierdistas tendrán que “apechugar” como el retrato de Benito Juárez al ver juntos a López Obrador y al representante católico; los más conservadores podrán respirar tranquilos al observar esa cercanía. Tal es el juego de respaldos que está en marcha con miras a tener la mayor gobernabilidad rumbo al 1 de diciembre.

Pide AMLO diálogo entre Iglesias de todas las religiones