Gobierno Federal
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Foto: Cuartoscuro AMLO y la estabilidad financiera: la clave es Banxico
Vie 14 Septiembre 2018 21:09

Aunque no brilló mucho por la discreción con que se manejó, el encuentro entre el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, debe ser tomado en cuenta para el ambiente de certeza y estabilidad económica que tiene que prevalecer en el inicio del próximo gobierno. No solo porque haya una relación respetuosa y autónoma sino porque el tabasqueño tarde que temprano deberá tomar una decisión crucial.

Al salir de la casa de transición, Díaz de León informó que tuvieron un intercambio sobre la coyuntura y sobre los retos: “(fue) muy constructivo, e ir construyendo diálogo y una agenda de trabajo, como corresponde al Banco de México para cumplir con su mandato de tener una inflación baja y un entorno de estabilidad” es lo que agregó.

Aclaró también que no hubo una revisión sobre la viabilidad de los programas federales planteados por el próximo gobierno.


Algunos medios no dejaron de señalar que Banxico es uno de los órganos autónomos donde varios de sus empleados perciben un salario superior a lo propuesto por López Obrador y Morena. Asimismo, el organismo desembolsa mensualmente unos 68 millones 825 mil pesos en pensiones a economistas, actuarios, abogados, administrativos y empleados que alguna vez trabajaron. Uno de ellos es Ernesto Zedillo Ponce de León, expresidente de la República, quien goza cada mes de una pensión especial por retiro de 102 mil 323 pesos.


Más allá de eso, López Obrador tendrá en su agenda al inicio de su administración a partir de diciembre próximo el nombramiento del subgobernador que reemplace a Manuel Ramos Francia.

Los periodistas y los columnistas especializados coinciden en que la decisión del próximo presidente marcará buena parte de su administración. Si la persona que se propone es un economista con prestigio, con conocimiento económico, con trayectoria en los mercados, se ganará un voto de confianza, tal y como ocurrió con la nominación de Carlos Urzúa como secretario de Hacienda. Pero si tiene características contrarias, y aun así en el Senado recibe el visto bueno, entonces el mensaje será mal recibido.


Más aún si da la impresión de que buscaría incidir en el actor fundamental que ha dado la estabilidad financiera fundamental al país; o que en busca de sus objetivos políticos y económicos, López Obrador empieza con “jaloneos” o “roces” con el Banco de México. Habrá que ver si cumple con el señalamiento hecho, ni más ni menos, la noche en que se confirmó su triunfo electoral y que ya lo marcó a lo largo de este periodo de transición: dar una imagen de certidumbre.

Ven cabildeo de Banxico para evitar tanta austeridad de AMLO