Gobierno Federal
amlo_banxico200_notas5141118.jpg
Foto: Cuartoscuro

Banxico: a punto de entrar a nueva era bajo gobierno de AMLO

Mié 14 Noviembre 2018 19:22

Andrés Manuel López Obrador y el Banco de México están por entablar una relación como pocas veces se ha visto en la vida de esa institución: el eventual presidente de la República podrá designar hasta tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno en tan solo dos años, lo que es un tiempo récord. Las circunstancias parecen acomodarse para que se note “su mano”, sin torcer leyes ni mucho menos el mandato del banco central; nadie podría culparlo de que eso ocurra, pese a los temores de sus opositores y adversarios. 

Buena parte del sector económico-financiero se mostró sorprendido ante el anuncio de la renuncia de Roberto del Cueto Legaspi a su puesto como subgobernador el cual estaba programado para concluir el próximo 31 de diciembre de 2022, pero ahora terminará el próximo 30 de noviembre. Se trata de uno de los decanos de la institución y quien incluso pudo haber sido gobernador interino.


De manera previa en el horizonte solo se perfilaba que, una vez que iniciara su gobierno, López Obrador propondría ante el Senado de la República al economista Jonathan Heath como subgobernador en sustitución de Manuel Ramos Francia, quien concluirá su labor el 31 de diciembre próximo.

Ya entrados en gastos, el próximo presidente de la República tendrá que definir a un tercer integrante, cuando termina su periodo Javier Eduardo Guzmán Calafell en diciembre de 2020.


En todos estos casos, la ruta crítica es que el mandatario federal haga la propuesta al Senado y se apruebe por la mayoría; analistas dan por descontado que todas las nominaciones de López Obrador pasen el trámite sin mayores problemas pues la bancada de Morena tiene los votos necesarios. Ahora bien, el tabasqueño puede ratificar a los actuales integrantes de la Junta para un nuevo periodo, siempre y cuando sigan cumpliendo los requisitos establecidos por la Ley reglamentaria.

También debe tomarse en cuenta que Alejandro Díaz de León, actual gobernador, termina su periodo en 2021; cumple el periodo para el que originalmente fue designado Agustín Carstens, quien dejó el banco central para encabezar el Banco Internacional de Pagos.


Entre los críticos y adversarios políticos del próximo mandatario flota “el temor” de que busque modificar e intervenir a la institución a lo largo de su sexenio, desvirtuando su único mandato: mantener estable la inflación. Recordemos que desde su discurso la noche del 1 de julio pasado, el entonces candidato ganador subrayó que uno de sus primeros compromisos sería no “meter mano” y respetar totalmente su autonomía.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, dijo que se debe luchar por fortalecer y preservar la autonomía del Banco de México (Banxico). “Lo que tenemos que hacer es que la estructura misma y su autonomía se respete y prevalezca”, insistió.


Por su lado, el presidente de la Comisión de Economía del Senado, el panista Gustavo Madero, aseveró que está en riesgo la autonomía del Banxico. “Me preocupa la designación de las personas que se nombre para sustituirlo, por el contexto de decisiones previas que han preocupado a los mercados como el tema de la cancelación del aeropuerto”, comentó.


Hasta ahora, tanto López Obrador, como su futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, han asegurado que nada de eso ocurrirá, mucho menos que se busque hacer uso de las reservas internacionales.

Corresponderá a los expertos financieros y económicos poner el acento en las ventajas y desventajas que pueda traer consigo el perfil y trayectoria de cada nominado por el próximo presidente. Lo cierto es que hasta el Banco de México está por entrar en una nueva era abierta a retos y oportunidades inéditas.

Banxico perdió 200 empleados tras recorte a salarios