Gobierno Federal
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Youtube Con iniciativas para AMLO, EPN inicia cierre de su sexenio
Jue 09 Agosto 2018 20:47

La transición sexenal entre Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto inició de manera formal con su segundo encuentro en Palacio Nacional y estará marcada por un movimiento político inédito: el presidente saliente enviará dos iniciativas preferentes al próximo Congreso para que el nuevo gobierno inicie con dos herramientas fundamentales. Sin duda se desatará la polémica: ¿es ya en los hechos el cierre del actual sexenio?


En el mensaje emitido desde el salón Tesorería, el presidente electo enfatizó que la reunión transcurrió “en buenos términos, con urbanidad política, con respeto” y que “Peña Nieto se ha portado muy bien”. No podía ser para menos pues reveló que existe el acuerdo para que el mandatario saliente le “abra el camino” con el envío de sendas iniciativas:

- Para ganar tiempo, desde el inicio del periodo ordinario de la nueva Legislatura habrá una propuesta de reforma a las leyes para que  se apruebe la creación de la Secretaría de Seguridad Pública federal y esté en tiempo y forma desde el primer minuto del 1 de diciembre.

- Un camino similar se dará para hacer posible el proceso para la elección del nuevo Fiscal General, con sus correspondientes fiscalías complementarias, en este caso la de anticorrupción y la electoral.


No se recuerda que en las anteriores transiciones sexenales, ya sea en la era de las alternancias presidenciales o en las anteriores, que el mandatario saliente “adelantara esta chamba” al que estaba por tomar posesión. O si llegó a ocurrir, por lo menos se guardaron las formas para evitar una percepción de que una administración solo estaba para “pavimentarle” el camino a la siguiente.

Antes de la elección del 1 de julio, frente a la clara perspectiva de que López Obrador sería el ganador, se anticipaban complicaciones para la transición, dado el carácter combativo del tabasqueño y que asumiera una actitud de revancha contra la actual administración. Pero desde la noche misma de ese domingo se observó un llamado a la estabilidad, a la concordia y al trabajo conjunto.


Es tal el entendimiento y el nivel de cooperación mostrado hasta ahora, y que sin duda se recalca con la confirmación del envío de estas iniciativas, que en las próximas horas y días iniciará el debate de a quién beneficia realmente y los costos políticos para uno y otro de los implicados.


López Obrador está por convertirse en el presidente electo al que más se le ha facilitado su transición, y por su carácter mediático, el que prácticamente asumió desde el día siguiente de la elección el control de la agenda pública y de información a nivel nacional. En el otro lado, Peña Nieto se ha ganado sin duda el distintivo de institucionalidad y sentido de Estado al colaborar como ningún presidente en funciones lo ha hecho; en la parte pública un sector de la sociedad ya lo mira como una figura decorativa que solo estaría por cumplir los 4 meses que le faltan en su gestión.

Y al llegar diciembre, señalarán sus mayores críticos, el mexiquense habrá obtenido “una vacuna” o virtual “salvoconducto” para afrontar el que es considerado en la jerga política tradicional el año más difícil para cualquier presidente mexicano: el séptimo, por las repercusiones y percepciones públicas que haya dejado su labor. Peña Nieto comenzó a construirlo desde el 3 de julio.

AMLO es presidente electo, ¿cómo inicia la transición con EPN?