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EUA lanza misiles anticorrupción en sus objetivos del TLCAN

Lun 17 Julio 2017 18:37

Estados Unidos pone sobre la mesa sus objetivos y metas para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Una mala noticia para diversos sectores dentro y fuera de México. Pone en la mira el ámbito laboral, de contenidos digitales, transparencia y medio ambiente. Desde ahora se pueden plantear que serán “pequeñas grandes batallas” que habrá que ganar o salir “tablas”.

En 18 páginas el principal argumento es que este proceso se enfocará en asegurar un mejor acceso para los bienes estadounidenses exportados a México y Canadá “con el fin de reducir el déficit comercial”.

A su vez, el representante comercial Robert Lighthizer -responsable del documento- advierte que la administración de Trump buscará “eliminar subsidios injustos y prácticas comerciales que producen distorsiones en el mercado”.

Podría decirse que la esencia de todo es sumar y dar la validez necesaria a las nuevas reglas de los ámbitos señalados de los últimos 23 años. Y que todo sea parejo, eliminando cada vez más las asimetrías. Ya sean sistémicas o culturales las causas, a los mexicanos ese tipo de cumplimiento no se nos da tan fácilmente. Basta enumerar los primeros objetivos de cada ámbito.

Transparencia:

- Se pide a cada parte a que proporcione niveles de transparencia, participación y rendición de desarrollo de reglamentos y otras decisiones gubernamentales que sean comparables a las de la ley de los Estados Unidos con respecto a los estatutos y regulaciones federales. 

- Entre los compromisos se determina publicar sin demora leyes, reglamentos, resoluciones administrativas de aplicación general y otros procedimientos que afectan el comercio y la inversión.


En el ámbito laboral:

- Incorporar las disposiciones laborales en el núcleo del TLCAN y no en un acuerdo paralelo.

- Se exige libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.

- Eliminar todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio, lo que abarca la abolición efectiva del trabajo infantil y la prohibición de las peores formas de trabajo infantil.

- Exigir a los países participantes que cuenten con leyes que regulen las condiciones de los salarios mínimos, las horas de trabajo y la seguridad y salud en el trabajo.


Se abre un capítulo de comercio digital de bienes y servicios y flujos de datos transfronterizos:

- Demanda asegurar compromisos para no imponer derechos de aduana sobre productos digitales (por ejemplo, software, música, video, e-books).

- Garantizar que estos productos no se enfrentarán a la discriminación sancionada por la nacionalidad o el territorio en el que se produce el producto.


En cuanto al medio ambiente:

- Poner sus disposiciones en el núcleo del Acuerdo.

- Establecer obligaciones ambientales fuertes y ejecutables que estén sujetas a la misma disputa.

- Establecer reglas que aseguren que los países del TLCAN no renuncien a la  protección del medio ambiente con tal de fomentar el comercio o la inversión.

- Establecer reglas que aseguren que los países del TLCAN no dejen de hacer cumplir efectivamente sus acciones.


Bajo estas reglas el Congreso, varias secretarías y los gobiernos estatales tendrán que repensar varias legislaciones, prácticas y los tiempos para poner en marcha disposiciones y reglamentos.

En cuanto a la transparencia, se pide “piso parejo” entre las naciones involucradas y que sus reglamentos no se pierdan en el océano legislativo y burocrático que suele ocurrir en México.

Son “misiles” que desde ya están dirigidos a sectores donde las prácticas corruptas e ilegales con cosa de todos los días. Si algo le faltaba a la estructura laboral nacional es este impulso, tristemente más por obligación que por convicción. 

Ni qué decir de la revolución que legislaciones similares pueden traer a la protección de medio ambiente. Ahora queda demostrar que los mexicanos pueden y saben contar con nuevas reglas.