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FOTO: WILLIAM GULARTE /CUARTOSCURO.COM

Familiares y opositores tensos por inminente llegada de Duarte

Autor: Político MX.

Vie 14 Julio 2017 19:31

Es cuestión de unas cuantas horas para que Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, regrese a México. Hay altas expectativas para saber si aquí existen las pruebas y argumentos para llevarlo a juicio y dictarle sentencia; pero también de quiénes se verán “arrastrados” por los cargos de los que se les acusa. El tamaño del miedo es distinto entre los distintos involucrados.

Basta recordar a lo que enfrentará el exmandatario veracruzano:

- Se le imputan los delitos de delincuencia organizada; operaciones con recursos de procedencia ilícita; abuso de autoridad; incumplimiento de un deber legal.

- También tiene denuncias por peculado; tráfico de influencias y coalición. 

- Cuenta con tres órdenes de aprehensión por el desvío de dos mil 300 millones de pesos.

- La Auditoría Superior de la Federación presentó 52 denuncias penales por el desvío de por lo menos 35 mil millones de pesos observados en la Cuenta Pública de 2015.

- Si es declarado culpable de todos los delitos mencionados, podría recibir una pena máxima de 90 años de prisión y el equivalente de seis años de multa.

Quienes más preocupados podrían estar de que llegue al país y comience a hablar, son dos grupos básicos: los excolaboradores en su gobierno y su círculo familiar más inmediato e involucrado.


La red que facilitó los desvíos e irregularidades

La clave está en la red de empresas fantasma a través de la cual presuntamente el exgobernador y un grupo de cómplices desviaron millones de pesos de recursos del estado. Existen 21 juicios abiertos pero solo contra los actores más débiles del sistema: aquí puede mencionarse a hermanas Elia y Nadia Arzate Peralta, accionistas de la empresa Consorcio Brades, compañía involucrada en la triangulación de recursos públicos.

Faltaría por ubicar al empresario Moisés Mansur, el principal prestanombres;  al abogado José Janeiro, mano derecha de Mansur y responsable de las operaciones financieras, se le canceló la orden de aprehensión.Tampoco han sido capturados Santa Bartolo Acuña y Miguel Velázquez Nieva, dos de sus colaboradores más cercanos.

El único de los cómplices de Duarte detenido es Javier Nava, capturado por la Interpol en Barcelona, España. Es un contador que facilitó las operaciones fiscales que involucraron a empresas fachada; ya se confirmó su extradición en fecha por definir.


La ‘bonita familia’

El actual gobernador Miguel Ángel Yunes reiteró en las últimas horas que la Fiscalía del estado investiga aún el entorno familiar de Duarte de Ochoa.

Esto implica a su cuñada, Mónica Macías, al esposo y concuño, José Armando Rodríguez, así como al suegro Antonio Macías.

Por supuesto que “la joya de la corona” es la ex primera dama, y a todas luces principal beneficiaria del presunto enriquecimiento Karime Macías. Para expertos y buena parte de los analistas, el anuncio de que se divorcia de Duarte, no la eximiría de posibles cargos.


Enemigos y Gobierno Federal

A un nivel más alto de responsabilidad, el senador y excandidato a gobernador por el PRI, Héctor Yunes, deberá estar “más que blindado” ante los señalamientos de que él y su campaña pudieron haber recibido recursos públicos.

En el lado de la oposición bien pueden esperar “un raspón” de que algún beneficio recibieron. Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, y su aspirante a gobernador Cuitláhuac García, ya deben contar con una estrategia de respuesta.

Quienes mayor preocupación podrían mostrar son los diputados federales por el PRI, Tarek Abdalá y Alberto Silva, por estar vinculados a hechos ilícitos. El fuero no les evitará enfrentar los cuestionamientos, y con un Duarte de Ochoa que crea que ya no tiene que perder, el riesgo se incrementa.


Por el lado del Gobierno Federal, salvo algún secretario de Estado que pudiera ser mencionado, no parece haber preocupaciones reales; allí es donde las sorpresas se pueden dar al paso de las audiencias.

En cuanto a Miguel Ángel Yunes es el principal responsable de encauzar las acusaciones y procedimientos; él se juega su credibilidad y su capital político, no solo en cuanto a su cargo actual sino  para 2018, cuando se concluya su “minigubernatura” e impulse a un sucesor.