Gobierno Federal
trump_gabinete_notas23110717.jpg
@realDonaldTrump

Gabinete de Trump se desmarca, él sigue enfrentando a México

Mar 11 Julio 2017 21:00

Cuando está por cumplirse el primer semestre del gobierno de Donald Trump en los Estados Unidos, hay una clara tendencia en su relación con nuestro país. Los acercamientos son manifiestos en temas de seguridad, narcotráfico y cooperación bilateral; hay cautela en el tema de la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLCAN). Pero el propio inquilino de la Casa Blanca “tira por la borda” todos los esfuerzos al hablar del muro fronterizo.

Lo ocurrido al final de la reunión bilateral de mandatarios en el marco de la Cumbre de Líderes del G20 es emblemático. Cuando un periodista le preguntó si mantenía la idea de que México iba a pagar el muro, Trump le dio la espalda a Peña Nieto y mirando a su secretario de Estado Rex Tillerson murmuró: "Absolutamente".

Así derribó buena parte de la imagen de cordialidad diplomática en la reunión. También borraba “el buen sabor de boca” de la presencia en México de John Kelly, su secretario de Seguridad Interior, la semana previa. No fue poca cosa que un funcionario de su nivel mantuviera el reconocimiento de que el problema del narcotráfico y la inseguridad tiene como fuente el consumo en territorio estadounidense.

Ese fue el mismo tono usado en Washington a mediados de mayo cuando se reunieron Videgaray y MIguel Ángel Osorio Chong con sus similares.

Con la actitud en Hamburgo, muchos ponen en duda la afirmación de que “Trump tiene muy claro que hay que trabajar con México en todos los puntos de intereses comunes” como dijo Kelly.


Algo similar ha ocurrido en estas horas en Washington. Luis Videgaray se reunió con legisladores estadounidenses para promover la visión de que la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) debe producir una mayor integración; lo dijo antes de su encuentro con el representante demócrata de Texas, Henry Cuellar, un partidario de la importancia del libre comercio.


Pero por la tarde, los republicanos de la Cámara de Representantes aceptaron la petición de Trump de contar con mil 600 millones de dólares para erigir el muro fronterizo, así como siete mil millones para la oficina encargada de detenciones y deportaciones migratorias.

Este nivel de “esquizofrenia” entre el mandatario y una parte de los republicanos, con su gabinete podría alcanzar niveles inimaginables a partir del 16 de agosto, cuando se supone inician las pláticas de la renegociación del TLCAN.

En tanto la agenda común no se detiene: para este jueves la presencia de Rick Perry, secretario de Energía en nuestro país; y el fiscal general, Jeff Sessions, se reunirá la próxima semana con Raúl Cervantes, su homólogo mexicano, en Washington, D.C.


Mientras Donald Trump aparece como el solitario de la Casa Blanca, pero con el suficiente potencial político y mediático para “dinamitar” en unos cuantos segundos el diálogo y las intenciones de cooperar de su vecinos del sur, el cual parece que tendrá que lidiar con esta actitud al menos 3 años y medio más.