Gobierno Federal
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FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

Jacobson buscar ser factor de concordia entre México-EUA

Mié 10 Mayo 2017 19:22

Mientras en la Casa Blanca se viven los fracasos, las expectativas no cumplidas y una especie de autosabotaje, tienen la fortuna de contar con una de las mejores embajadoras en su cuerpo diplomático, ni más ni menos que en su vecino del sur. Roberta Jacobson, al paso de las semanas, se consolida como un factor de equilibrio en la relación bilateral.

Para un sector importante de analistas fue un auténtica bocanada de aire fresco escuchar a Francisco Palmieri, secretario de Estado adjunto interino para el Hemisferio Occidental, asegurar que Jacobson seguirá al frente de la representación diplomática en Paseo de la Reforma.

Roberta Jacobson es la embajadora ideal para estar en este momento en México y no hay planes para cambiarla en este momento", explicó al participar en la Conferencia de las Américas.

Habrá quien ponga sus reservas cuando se recuerda que Palmieri ocupa el lugar que durante muchos años tuvo la propia Roberta.

Pero no deja de ser sintomático que se indique que en este rubro, el gobierno de Washington busca mantener las aguas tranquilas. Más aún cuando en las últimas 24 horas el presidente Donald Trump despidió al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, bajo el argumento de que carecía de capacidad para dirigir a la agencia federal.

No bien Trump acababa de conseguir una victoria política con la eliminación en la Cámara de Representantes, ahora vuelve a abrir otra trinchera de conflicto: Comey encabezaba la investigación federal sobre posible colusión entre miembros del círculo de colaboradores de Trump con Rusia, para interferir en las elecciones del 8 de noviembre.

La discreción, amabilidad, buen trato y empatía de Roberta Jacobson evitan que se vuelva una voz incómoda, protagónica  y que no ayude a tranquilizar el ambiente político. Desde la Casa Blanca y el Departamento de Estado están conscientes que no es necesario poner a alguien que sea un mero vocero estridente del gobierno en turno.

Apenas 36 por ciento de los estadounidenses aprueba la gestión gubernamental del presidente Donald Trump, solo un punto porcentual más que su mínimo histórico en poco menos de cuatro meses de mandato, de acuerdo con un sondeo de la Universidad de Quinnipiac.

Consciente de esto, el equipo de trabajo en la Casa Blanca prefiere mandar una señal de respaldo. Así, generan compromisos con la propia Jacobson pues recordemos que ella fue designada e impulsada por Barack Obama; ahora Trump sabe que no puede afectar aún más sus relaciones políticas y de imagen pública con la salida de Jacobson. Aunque la salida de Comey del FBI también demuestra que el presidente no aceptará desobediencias.